Con el trasfondo del paro docente dispuesto por Amsafé y Sadop, los dos principales gremios que nuclean a los maestros santafesinos, y la amenaza de la provincia de descontarles el día a quienes hagan huelga, comienzan este lunes las clases en Rosario. Educación aseguró que las aulas permanecerán abiertas y espera que los padres lleven a los chicos a las escuelas.
El 20 de febrero Amsafé rechazó la oferta salarial del gobierno de Maximiliano Pullaro y anunció que haría un paro el primer día del ciclo lectivo. El sindicato exigió 33 % de aumento, cláusula gatillo y derogación del programa Asistencia Perfecta. Tres días después, Sadop, el gremio que nuclea a los docentes de establecimientos de gestión privada, adhirió a la medida de fuerza.
A pesar de este escenario, el gobierno provincial se mantuvo firme y confirmó que se les descontaría el día a quienes adhiriesen al paro. “Ya marcamos una pauta y, como corresponde, el docente que no concurre no percibirá ese día ni computará para el premio Asistencia Perfecta”, sostuvo el ministro de Educación de Santa Fe, José Goity, ante la decisión gremial.
Pullaro les pidió a las familias que lleven a sus hijos a la escuela
“El lunes las clases van a empezar, van a estar todas las escuelas abiertas”, afirmó el mandatario el viernes, en declaraciones a la prensa. En ese marco, envió un mensaje directo a los padres: “Les pido que el lunes lleven a sus hijos a las escuelas. Más allá de la decisión de los gremios, todas las escuelas van a estar prestando el servicio, entendiendo que la educación es una prioridad”.
En este sentido, Pullaro sostuvo que la provincia presentó “una de las mejores propuestas salariales del país” y remarcó que, pese al escenario económico complejo, el gobierno realiza un esfuerzo fiscal para sostener el sistema educativo. No obstante, puso el eje en los estudiantes: “Nosotros escuchamos y discutimos todo, pero queremos que los chicos estén en las escuelas aprendiendo”.
Sucede también que el comienzo de clases está atravesado por una meta central de la gestión provincial: garantizar 185 días efectivos de actividad escolar. En 2025, Santa Fe logró cumplir ese objetivo por primera vez en 14 años, un dato que el gobierno considera clave para mejorar los aprendizajes y recuperar la regularidad pedagógica. La apuesta oficial para 2026 es consolidar ese estándar, sosteniendo la presencialidad como eje de la política educativa y evitando interrupciones en el calendario.
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Qué rechazaron los docentes
La propuesta del Ejecutivo provincial contempló un incremento del 12,5 % hasta junio distribuido mes a mes: 2,6 % en enero, 2,1 % en febrero, 2,2 % en marzo, 2 % en abril, 2 % en mayo y 1,6 % en junio. A eso se sumaría una recomposición del 3 % por el segundo semestre de 2025 y un piso mensual de $170.000 desde febrero hasta junio.
Para proteger los salarios más bajos, el Ejecutivo provincial fijó además un mínimo garantizado de $75.000 de aumento para enero, a abonarse por planilla complementaria, y un piso mensual de $170.000 desde febrero hasta junio, para asegurar que ningún trabajador perciba incrementos por debajo de ese monto.
Para los docentes, la oferta no cierra. La inflación acumulada y el deterioro salarial de los últimos meses son el argumento central del rechazo. Frente al 12,5 % oficial, Amsafé planteó un pliego de demandas que va bastante más allá de la discusión salarial inmediata. El gremio exige un 33 % de recomposición salarial, muy por encima de lo que el gobierno está dispuesto a ofrecer por ahora. A eso le suma una cláusula gatillo para que los salarios no queden rezagados frente a la inflación, una herramienta que el Ejecutivo provincial ha resistido sistemáticamente.
El resto del pliego incluye aumentos simultáneos para jubilados y fin del aporte solidario, convocatoria inmediata a concursos y traslados, derogación del presentismo y mejoras en la salud laboral.
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Operativo de tránsito
Por su parte, la Municipalidad de Rosario dispuso un operativo especial de movilidad y ordenamiento del tránsito frente a distintos establecimientos educativos con la participación de más de 150 agentes en el turno mañana y tarde.
Este año el operativo se amplió: mientras que en 2025 las intervenciones se realizaron en 29 escuelas, en 2026 se sumaron nueve más, por lo que serán 38 las instituciones donde se regularán los ingresos y egresos de estudiantes. La mayoría de los establecimientos están ubicados en el radio comprendido por Francia, Pellegrini y el río.
Del operativo participan las direcciones de Tránsito, Control Urbano, Fiscalización del Transporte y Proximidad. Además, la Dirección General de Fortalecimiento Institucional trabajó previamente con las escuelas para promover buenas prácticas en los horarios críticos.
“Estamos poniendo a disposición una importante cantidad de agentes y recursos que tienen la función de acompañar a las escuelas y colegios en el desafío de generar una buena convivencia tanto en la entrada como en la salida de los alumnos. El objetivo no es sancionar, sino concientizar para un correcto uso de la calle”, destacó el secretario de Control, Diego Herrera.
En paralelo, continuará implementándose el programa “Sube y baja”, aprobado por el Concejo Municipal en diciembre de 2022, que establece corredores especiales en los horarios de ingreso y salida escolar. El sistema ya funciona en instituciones como el Español y la Dante Alighieri, y este año se suma el Colegio Verbo Encarnado.
La modalidad consiste en señalizar y reservar un carril pasante frente al establecimiento para el ascenso y descenso rápido de estudiantes, con apoyo de agentes de tránsito y la colaboración de padres y madres voluntarios. Los vehículos deben avanzar hasta el inicio del corredor o hasta el último auto detenido; allí, una persona voluntaria abre la puerta para el descenso y el conductor debe retirarse de inmediato una vez que el alumno ingresa al edificio.
El programa también contempla la organización del transporte escolar, bicicletas, peatones, taxis y remises, con el objetivo de reducir congestiones y mejorar la seguridad vial en los entornos educativos.