Tras su restauración, el Barco Ciudad de Rosario volverá a zarpar en noviembre. El retorno del buque insignia de la ciudad se complementará con el desarrollo del frente costero central. Este jueves 27 de agosto quedará formalmente inaugurada la primera etapa de puesta en valor de los muelles de la Estación Fluvial, tras nueve meses de intensas labores y un desembolso provincial superior a los 2.600 millones de pesos.
La intervención sobre 150 metros lineales de costa permitirá rehabilitar los pontones orientados hacia la zona de islas y dejará todo listo para que en noviembre, con la finalización de la dársena sur, el Ciudad de Rosario cuente con su punto de amarre definitivo.
Emprendedores rosarinos
Tal como anticipó La Capital, un grupo de jóvenes emprendedores rosarinos al frente de la firma Hayra SRL encabeza un ambicioso plan de inversión y recuperación integral del histórico Barco Ciudad de Rosario. La iniciativa, que cuenta con el acompañamiento del gobierno de Santa Fe liderado por el gobernador Maximiliano Pullaro, la Municipalidad de Rosario y la asistencia financiera del Banco Municipal, ingresó en su fase final de acondicionamiento en dique seco para devolverle a la ciudad una propuesta náutica, turística y recreativa de jerarquía.
Por estos días, se intensifican los trabajos en astillero sobre la embarcación de 29 metros de largo, con la meta de reactivar las travesías fluviales hacia fin de año. “Esto genera una gran oportunidad para eventos, congresos y actividades pedagógicas, pero fundamentalmente le devuelve a Rosario un símbolo de su identidad”, destacó el ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, que recorrió los talleres navales donde se realizan los trabajos.
Durante una visita a los talleres navales donde se ejecutan los trabajos, el ministro y el intendente Pablo Javkin supervisaron junto a los titulares del proyecto el avance de las reformas técnicas y estéticas del buque, que prevé volver a navegar las aguas del río Paraná hacia fin de año.
En ese marco, Puccini destacó el compromiso y la fuerza del sector privado: “Hay momentos donde se alinean varios factores positivos y esto es bueno para Rosario: primero, se devuelve un símbolo a la ciudad a través de jóvenes emprendedores que tomaron la posta de algo que estaba encallado y sin funcionar para devolverle esto a la comunidad”.
Leer más: Barco Ciudad de Rosario: historia y futuro del histórico buque emblema de la ciudad
“Lo que vimos en esta visita -agregó- es mano de obra local; los propios trabajadores cuentan con orgullo que venían de chicos con sus hijos y hoy lo están arreglando”. Para el funcionario, “quien venga acá va a encontrar una propuesta de jerarquía para disfrutar lo turístico, lo social, lo productivo y lo educativo. No podíamos no aprovechar nuestro río y, con el respaldo del Banco Municipal y el trabajo conjunto, el sector privado lo está poniendo al nivel que se merece”.
Por su parte, Javkin valoró la trascendencia de la embarcación para la identidad y el perfil turístico de la ciudad: “Desde el primer día acompañamos a este grupo de gente de río que asumió el compromiso de recuperar nuestro Barco Ciudad de Rosario. Esta propuesta le da a la ciudad una alternativa turística muy reclamada, porque quienes nos visitan y los propios vecinos quieren vivir el río arriba del agua”.
Las obras y la puesta a punto
La intervención sobre el navío -de 29 metros de largo, seis metros de ancho y capacidad para 335 personas entre pasajeros y tripulación- demandó la colocación de más de 5 toneladas kilos de perfiles de acero, vigas y columnas, además de 310 metros cuadrados de chapa naval. El plan integral abarcó la renovación del cableado eléctrico, la incorporación de sensores contra incendios, nuevo equipamiento de auxilio y la rectificación total de su sistema de gobierno y propulsión.
Leer más: Se vendió el Barco Ciudad de Rosario y queda en manos de jóvenes rosarinos
Al respecto, Federico Barcelone, socio de la firma a cargo del proyecto, detalló el cronograma de obra: "Desde que ingresamos a dique seco realizamos toda la labor estructural pesada y reforzamos los puntos críticos. Al desarmar encontramos sectores con desgaste y priorizamos la seguridad por sobre cualquier otra variable”.
“Ahora -indicó- iniciamos la etapa más linda y visible: la colocación de ventanales panorámicos, pisos nuevos y terminaciones estéticas. Nuestro objetivo es llegar a noviembre para acompañar la habilitación de la dársena sur en La Fluvial, completando los pasos correspondientes con Prefectura para que Rosario vuelva a disfrutar de su barco".