Los vecinos de Güemes al 2100 escucharon el estruendo, pero nunca imaginaron el
cuadro que encontrarían una vez que la polvareda se disipó. La tormenta del lunes inundó el pozo de
una obra en construcción, los más de dos metros de agua socavaron la centenaria medianera que lo
separaba de seis departamentos de pasillo y el muro cedió arrastrando una de las viviendas y
provocando serios daños a otra.
No hubo heridos de milagro: el matrimonio que vive en la casa que se desmoronó
había salido y los obreros no estaban trabajando porque esperaban que se desagotara el pozo de la
excavación.
Aunque la obra estaba correctamente habilitada, había sido inspeccionada y
suspendida provisoriamente el 20 de enero por no contar con elementos de protección adecuados, no
tener señalizada la excavación y falta de documentación. Los vecinos aseguran que habían advertido
de esta situación a los responsables de la empresa.
Para testigos y vecinos, el hecho terminó de desencadenarse a partir de la
tormenta del lunes, cuando la lluvia inundó el pozo de más de dos metros de profundidad que había
en el terreno de Güemes 2146. Por eso, la obra permanecía paralizada temporalmente mientras una
desagotadora trabajaba para retirar el agua.
Hubo advertencias de parte de los habitantes del pasillo lindero por las
rajaduras de varios centímetros que habían aparecido en sus viviendas, pero aseguran que "no hubo
respuestas". Es más, algunos indican que "el problema es anterior a la tormenta, pero esta lo
agravó" (ver en la página 6).
Lo cierto es que ayer al mediodía, apenas pasadas las 12, la estructura cedió.
La medianera, que aseguran tiene por lo menos cien años, colapsó y la casa lindera de Güemes 2144
(que también tiene ingreso por el pasillo ubicado a la altura del 2140) se desmoronó por
completo.
El segundo de los seis departamentos, donde al momento del derrumbe había una
mujer que logró salir, quedó con rajaduras importantes y un boquete de varios centímetros; mientras
que el tercero también sufrió el cimbronazo.
En tanto, las tres viviendas restantes sufrieron daños menores. "La parte trasera de la obra, detrás del pozo inundado, ya está submurada y
se colocaron lozas de anclaje transversales, lo que dejó a la medianera más sostenida y por eso no
cayó", explicó el ingeniero de Obras Particulares, Carlos Hyon, quien aclaró que no obstante "los
vecinos fueron evacuados ".
Testigos. Mientras los bomberos, personal de Defensa Civil y policías removían los
escombros de la casa caída y parte del viejo techo de chapa del terreno que no se había desmontado,
los vecinos no salían de su asombro. "Habíamos visto cómo se había inundado con la lluvia y eso nos
causó mala impresión. Esta mañana ya se veían enormes grietas, al mediodía se escuchó crujir la
estructura y la casa se vino abajo", relató Alejandro Gómez, quien vio el episodio desde el balcón
de su departamento.
Al mismo tiempo, albañiles de otras obras en construcción se acercaron al lugar.
"Vimos la polvareda y salimos corriendo porque pensamos que había gente adentro de la casa o en la
obra", contó Carlos, que trabaja a cien metros del lugar.
Liliana, quien trabaja en un quiosco cercano, aseguró que "el ruido alertó a
toda la cuadra. Se escuchó la explosión y se levantó una polvareda que llegó hasta la esquina".
Habilitación. Datos de la Dirección de Obras Particulares indican que la obra
cuenta con habilitación municipal. Sin embargo, una inspección del Ministerio de Trabajo de la
provincia la suspendió provisoriamente el 20 de enero pasado.
"Se determinó por falta de elementos de seguridad, de barandas, de señalización
y de documentación", enumeró el director de Inspección del ministerio, Fernando Munuaga, quien
aclaró que "el 26 de enero, luego de chequear que todo eso estaba resuelto, se levantó la
medida".
En tanto, el abogado del estudio de arquitectos que hace la obra, Germán Winter,
recalcó que "cuenta con toda la documentación de acuerdo a la reglamentación" y apuntó a la
tormenta como explicación del derrumbe. Además, dijo desconocer las advertencias de los vecinos y
afirmó que "lo que pasó fue producto de un hecho extraordinario que trajo consecuencias en toda la
ciudad, y esto es parte de lo mismo. La obra estaba en orden".
Para remover las estructuras, Obras Particulares y Defensa Civil deberán
esperar. "La policía y personal del juzgado realizarán las pericias para conocer las causas del
derrumbe", detallaron los ingenieros. Ahora todo está en manos de la Justicia de Instrucción.
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Otro reclamo
El estudio de arquitectura que hace la obra enfrenta otros reclamos. Guadalupe
vive en Brown 2078, pegada a otra construcción de la firma, y ya inició un juicio. “Tengo
grietas de siete centímetros y otras que atraviesan toda la casa. Además, pedazos de mampostería
atravesaron el techo y cayeron en la pieza”, relató la mujer.