Aguas Santafesinas SA (Assa) termina el año con una drástica reducción de las intervenciones en las calzadas en Rosario. Logró bajar a 87 los más de 200 corralitos que había hasta mayo con la puesta en marcha de un operativo intenso por parte de tres empresas concesionarias. Y para fin de año se llegará a 70. La incorporación de recursos en la compañía aumentó la capacidad de gestión en las calles. Se pasó de 25 días de reparación promedio por cada corralito a un estimado de 14 días en diciembre.
La prestadora del servicio de red y cloacas atravesó un 2024 con profundos cambios. Entre ellos, la reorganización de empresas y cooperativas prestadoras, un monitoreo sobre los recursos humanos y más recientemente la habilitación del trámite digital para que los usuarios puedan solicitar la colocación de medidores en inmuebles incluso los de propiedad horizontal, para salir del consumo presunto, y que puedan pagar por lo que efectivamente se utiliza de agua.
A todo ello se le agregó ahora un balance positivo en la reducción de las interferencias en la vía pública. Hacia enero se puso en marcha toda una reingeniería de la compañía para luego hacia mayo disponer de los fondos para comenzar un plan de trabajo intensivo.
La actual conducción de Assa asumió en diciembre de 2023 cuando había más de 400 corralitos en Rosario. Hacia junio de este año, la presidenta de Assa, Anahí Rodríguez, había revelado que en Rosario existían 300 corralitos (dos tercios correspondían a trabajos vinculados a la red de agua y un tercio a las cloacas), de los cuales las dos terceras partes estaban en las calles y el resto en veredas.
Capacidad operativa de Assa
A mitad de año, se había casi cortado el sistema de pagos y contrataciones, producto de una fuerte devaluación, inflación del 25 por ciento en enero y el cambio de gestión. A partir de allí, regularización financiera de por medio, y en particular desde mayo comenzó una reactivación financiera que le dio continuidad a las cuadrillas. Al aumentar la capacidad operativa se incrementaron no solo las reparaciones de segmentos defectuosos, con fisuras o pérdidas de agua, sino las nuevas conexiones subterráneas. Al contarse con fondos, se incrementó el personal de las dotaciones y con ello esta reducción de 200 corralitos en la calle, las semana pasada haíia 102 y ahora existen 87. La cifra es dinámica, pero el porcentaje a la baja se percibió desde el último semestre, con menos de 100 en el último bimestre.
>>Leer más: Assa tiene 10 mil reclamos pendientes, 6 mil veredas para reparar y 700 fugas de agua
Esto se logró por contar con más recursos, lo que puso a las tres contratistas al ciento por ciento de su capacidad, con un esquema de mediano plazo que le permite a Assa programar arreglos y acciones. Esta capacidad operativa hace que en paralelo existan diversos frentes de trabajo.
Si se analiza por zonas, figuran con más intervenciones zona norte y oeste, le sigue zona sur, luego el macrocentro y finalmente el casco histórico delimitado por Oroño, Pellegrini y el río.
En menos tiempo
También a lo largo de estos últimos 6 meses se logró reducir la cantidad de tiempo de reparación de cada corralito. De 25 días promedio que registraba cada desperfecto reparado hacia junio a 14 días en la actualidad.
Cada intervención implica señalizar el lugar, abrir el pavimento, perforar, instalar maquinaria, hacer la reparación hidráulica, cambiar o reemplazar el caño, válvulas, taponar con la tierra extraída y luego hormigonar o colocar asfalto una vez compactado el arreglo.
Ahora, el objetivo es llegar en lo que queda de 2024 a 70 corralitos en las calles. "Un promedio mensual que sería adecuado o no estaría tan mal", estimaron en Assa para entender que se trataría del "histórico a alcanzar entre los 70 y 80 corralitos".
Pero enero será un mes de transición en el que pueden subir un poco la cantidad de intervenciones. Es un mes en el que la inactividad escolar, de la administración pública y diversas instituciones permitirá trabajar con mayor intensidad y acelerar el trabajo pendiente en sectores que pueden ser más conflictivos de intervenir en otro momento del año.
Últimamente se está por culminar el plan de reparación de 3 mil veredas que estaban rotas en derredor de los cajones donde se instalan los medidores y que en su gran mayoría habían sido robados. Una programación más ordenada con menos incidentes, expresan desde Assa.
De esta forma, se presume que 2025 tendrá menores congestiones en el tráfico.
Objetivos 2025
"La idea es seguir bajando, a medida que avancemos con la renovación de redes de agua que se enmarca en el gran plan que anunció el gobernador Maximiliano Pullaro de 87 millones de dólares, para que tenga un impacto en el 70 por ciento en la vía pública. Todos los corralitos tanto en vereda como calzada se vinculan a pérdidas de aguan y roturas de cañerías del 1800. Esta renovación que empezaremos en enero nos permitirá resolver para las próximas décadas problemas en zonas en zonas donde hoy estamos al límite. Ya terminamos el proceso de licitación, ya adjudicamos y arrancamos con la primera etapa del proyecto tanto en Rosario como en Santa Fe", adelantó la titular de Assa a La Capital.