El mundo de las chicas del videochat está plagado de anécdotas. Y abril se animó a contar algunas a este diario.

El mundo de las chicas del videochat está plagado de anécdotas. Y abril se animó a contar algunas a este diario.
"Un muchacho me decía siempre que me parezco a su tía; una mujer que le gusta mucho, por eso siempre me llamaba así y yo le decía sobrino", narró la stripper on line.
Empecinado en imaginar esa hipotética relación con su pariente, el joven se colgaba a la web en forma constante. Y Abril, ni lerda ni perezosa, alimentaba sus ratones.
Lo mismo dijo en función de acceder a una violación virtual que solía pedirle otro cliente. "Se necesita mucho de actuación, porque tenía que representar que él ingresaba y me sacaba la ropa hasta someterme", admitió.
Las modelos dicen tener mucho de actrices y de sexólogas porque los cibernautas también les piden consejos para mejorar sus relaciones carnales.

