El escritor peruano, Mario Vargas Llosa, llegó hoy a Estocolmo, para recibir el premio Nobel de Literatura 2010. Acompañado de su esposa y amigos, leyó el discurso de aceptación de la distinción.

El escritor peruano, Mario Vargas Llosa, llegó hoy a Estocolmo, para recibir el premio Nobel de Literatura 2010. Acompañado de su esposa y amigos, leyó el discurso de aceptación de la distinción.
Frente a un colmado auditorio, donde se encontraban entre otros los ministros de Cultura de España y Perú, la directora del Cervantes y toda la familia del escritor, el autor de "La ciudad y los perros" y "La casa verde", entre otros textos, ofreció un extenso discurso de 19 páginas en la Academia Sueca.
El escritor peruano dedicó su discurso titulado “Elogio de la lectura y la ficción” al Perú, a su familia, al amor que siente por la literatura y a la libertad como derecho básico del ser humano.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando Vargas Llosa se refirió a su esposa Patricia, su compañera de vida desde hace 45 años. Con la voz quebrada, dijo que sin ella "mi vida se hubiera disuelto hace tiempo en un torbellino caótico y no hubieran nacido Álvaro, Gonzalo, Morgana ni los seis nietos que nos prolongan y alegran la existencia".
"Es tan generosa que, hasta cuando cree que me riñe, me hace el mejor de los elogios: 'Mario, para lo único que tú sirves es para escribir'", dice señalándola, entre las risas de ella y los aplausos de los invitados a la ceremonia de la Academia Sueca.
Por Ricardo Terán
