Un padre no tuvo mejor idea que arrancarle un diente de leche a su hijo tras atárselo a un Chevrolet Camaro y acelerar a toda velocidad.

Un padre no tuvo mejor idea que arrancarle un diente de leche a su hijo tras atárselo a un Chevrolet Camaro y acelerar a toda velocidad.
Eso fue lo que hizo Robert Abercrombie, un luchador profesional (conocido como Rob Venomous) que vive en Tampa, Florida, con su hijo Jason, de 8 años.
Abercrombie ató una de las paletas sueltas de Jason a la parte de atrás del Camaro, aceleró y para suerte del hombre y del menor, la improvisada sacada del diente no significó haber arrastrado a su hijo, atado al auto, sino que apenas se movió la cabeza del niño antes que el diente saliera empujado.
El rostro de asombro de Jason mientras gritaba "¡se salió!" y mostrando con orgullo su sonrisa incompleta, le valió a su padre decenas de entrevistas de medios locales.
Si bien la maniobra logró su objetivo, muchos se preguntan qué habría pasado si falla y el hijo sufre un desgarro con mucho dolor.



Por Carina Bazzoni
Por Mariano D'Arrigo
