Maria Belén Francesconi, la madre de Alex, el niño de ocho años que iba a ser llevado ayer a los Estados Unidos, donde vive su padre, celebró el fallo de la Sala E de la Cámara de Apelaciones, que aceptó el viernes pasado el recurso presentado por sus abogados de Francesconi y los representantes de la Defensoría del Menor y dejaron en suspenso el fallo de la jueza Susana Nicolaris, que ordenó la restitución. En diálogo con radio El Mundo, Francesconi reclamó que, en caso de que el niño deba viajar a los Estados Unidos, ella pueda acompañarlo, lo que se dificulta por el hecho de que el padre del pequeño interpuso una denuncia en su contra ante el FBI.































