Houston (Estados Unidos).- Cinco niños murieron cuando el sedán en que viajaban se deslizó en una cuneta repleta de agua luego de que el conductor perdiera el control del vehículo mientras intentaba responder a una llamada en su teléfono celular, según indicaron las autoridades.
John Cannon, vocero de la policía, dijo a varias emisoras de televisión que el conductor era padre de cuatro de los niños muertos, de siete o menos años de edad, los cuales vivían en Houston. Cannon dijo que fue sometido a una prueba para determinar si tenía alcohol en sangre.
El padre figuró entre dos adultos y una niña de diez años que lograron escapar de la corriente que arrastró al automóvil unos treinta metros de donde se desvió de la ruta. Cannon comentó que esa misma corriente hizo que el vehículo fuera inaccesible para las cuadrillas de rescate durante horas.
La televisora de Houston KTRK dijo que, según la policía, entre los menores muertos había dos niñas, de uno y tres años de edad, y tres niños, de cuatro, seis y siete años.
Cannon dijo que un pasajero informó a la policía que sonó el teléfono celular del conductor, y que éste perdió el control cuando intentó responder a la llamada.
Omero Longoria, subjefe del departamento de bomberos de Houston, dijo en la edición en internet del periódico Houston Chronicle que una cuadrilla de rescate encontró el automóvil bajo tres metros de agua, dos horas y media después que el conductor perdió el control del vehículo.
Con las muertes de los niños son seis las personas fallecidas durante el fin de semana a raíz de las tormentas que asolaron el sureste de Texas.
Un hombre de 76 años murió el viernes cuando su vehículo quedó varado en un inundado paso inferior en Schulenburg, a mitad de camino entre Houston y San Antonio.
Hasta las 17 de ayer habían caído casi 13 centímetros de lluvia en el aeropuerto Hobby de Houston, un récord para el 18 de abril. (AP)