"Yo di la orden de quedarse al lado del guía aún a riesgo de la vida de los rescatistas", sorprendió ayer el ex comisario Armando Párraga, en su declaración al fiscal que investiga la muerte del instructor mendocino en el Aconcagua.

"Yo di la orden de quedarse al lado del guía aún a riesgo de la vida de los rescatistas", sorprendió ayer el ex comisario Armando Párraga, en su declaración al fiscal que investiga la muerte del instructor mendocino en el Aconcagua.
Párraga era jefe de la unidad de rescate del Aconcagua, y fue pasado a retiro a los pocos días de la difusión del video que muestra el dramático rescate de Federico Campanini, a 6.700 metros de altura.
Este ex oficial, con 30 años de experiencia en la montaña, ayer fue citado a declarar como testigo en la causa por "averiguación de muerte" del guía, quien se perdió por el peligroso Glaciar de los Polacos cuando regresaba de hacer cumbre con cuatro italianos, el 6 de enero.
El ex comisario dijo que el esfuerzo de la patrulla fue "sobrehumano" y que de "ningún modo se puede hablar de abandono de persona". Los cinco rescatistas que llegaron al lugar donde estaba el guía tuvieron que hacer cumbre desde la base Nido de Cóndores (5.300 metros) y bajar 400 metros por la ladera Sur para remontar a Campanini hacia la cumbre y poder bajarlo por la ruta normal, la ladera Norte.
Párraga ya había contado que su orden fue: "Que se muera un oficial de la patrulla antes que el guía mendocino". Pero esta vez amplió su declaración y precisó que esa instrucción llegó como respuesta al jefe del operativo José Luis Altamirano, que es la persona que en el video dice que pedirá autorización a la jueza para dejar a Campanini porque no pueden cargarlo. "Altamirano se comunicó con la base a las 15:55 y a las 16 , a través del jefe de guardaparques Pablo Perelló, le comunicamos por radio que no abandonaran a Campanini y así fue", afirmó Párraga.
El ex comisario asegura que el guía murió el 8 de enero a las 18.40 y que a su lado estaba el oficial Altamirano.
Lo que no aclaró Párraga es en carácter de qué dio la orden porque, cuando ocurrió la tragedia, se encontraba de licencia por vacaciones adeudadas y no había sido autorizado por el Ministerio de Seguridad a colaborar con el operativo, como había pedido por escrito.La difusión del video alertó al gobierno mendocino de una posible interna policial en la patrulla. Ese material fílmico estaba en manos de la Policía, era confidencial, y se supone que alguien del entorno policial se lo entregó al abogado de la familia Campanini.
Las duras imágenes quizás no bastan para confirmar que el guía fue abandonado aún con vida en la montaña, como afirma su padre Carlos Campanini, pero sí desnudan la falta de equipamiento con la que opera este cuerpo de rescate en el Aconcagua.