Once de los 60 obreros de la fábrica del empresario alemán Oskar Schindler que sobrevivieron al exterminio nazi se reunieron ayer en Cracovia, Polonia, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

Once de los 60 obreros de la fábrica del empresario alemán Oskar Schindler que sobrevivieron al exterminio nazi se reunieron ayer en Cracovia, Polonia, por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.
Schindler salvó a 1.200 judíos que trabajaban en su empresa de morir en las cámaras de gas, al incluirlos en una lista de personal necesario para tareas estratégicas de interés para Alemania durante el conflicto.
Uno de los once sobrevivientes. Ludwig Kutsche, de 87 años, regresó para el encuentro a Cracovia, su ciudad natal, desde Karmiel, en el norte de Israel.
"Nosotros moriremos pronto. Tengo miedo de que la gente olvide. Ahora mi tarea es relatar. Decir lo que sucedió", explicó.
Con otros 10 sobrevivientes de la lista de Schindler, Kutsche llegó a Cracovia para conmemorar el fin del ghetto, el 13 de marzo de 1943. Ayer a la tarde, miles de personas participaron en una marcha por la memoria.
Kutsche, todavía buen caminador, recorrió los cinco kilómetros entre el barrio de Podgorze, donde los nazis ubicaron el ghetto en marzo de 1941, y el campo de concentración de Plaszow, donde estaban recluidos los judíos que realizaban trabajos forzados.
Los once sobrevivientes llegaron con sus familias: "Allá me casé", dijo Kutsche señalando un pequeño edificio. "Era el 9 de noviembre de 1942, en el ghetto, nuestro matrimonio duró 60 años".
Su esposa lo salvó, pues trabajaba para Schindler.
Aún viven 60 judíos de los 1.200 salvados por Schindler, un alemán oriundo de Checoslovaquia y miembro del partido nazi que buscaba enriquecerse con la guerra.
En 1944 desplazó la fábrica con sus obreros a Brunnliltz, (hoy Brnenec, en la república Checa) y allí fueron liberados después de un año por las fuerzas aliadas.
Schindler murió en Alemania en 1974, a los 66 años, pobre y alcohólico. (Télam)

Por Matías Petisce

