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Toba asesinado por la policía habría matado antes a un oficial

Lo informó una fuente periodística formoseña y aportó fotos del supuesto homicida del agente

Viernes 26 de Noviembre de 2010

El aborigen Roberto López, de 53 años, quien fue ultimado el martes por la policía de Formosa al ser alcanzado por al menos seis disparos de Itaka, "es el autor de los disparos de escopeta que mataron al oficial de policía Heber Falcón, de 34 años", según anticipó ayer una fuente periodística formoseña a La Capital, bajo reserva de identidad.

En una de las fotos de la página web Noticias Formosa se ve a Roberto López en medio de unos pastizales de colonia La Primavera, donde se produjo la refriega, de camisa azul y gorrita roja, empuñando una escopeta, de la que habrían salido los disparos que terminaron con la vida del oficial Falcón. Y en otra fotografía aparece una escopeta tirada en el piso y a su lado un brazo derecho, "que es el de López, quien yace muerto", según la misma fuente.

"El policía murió porque no le funcionó el chaleco antibalas", sorprendió el vocero consultado. Y como prueba aportó otra foto del mismo portal de noticias formoseño, en la que se ve el cuerpo de Heber Falcón en la morgue judicial, con varias perdigonadas de disparos de escopeta en la parte izquierda de la espalda, que este diario decidió no publicar por la crudeza de la imagen.

"A la mañana fue la policía con el dueño del campo y los aborígenes les sacaron dos armas reglamentarias. El gran problema fue que el juez fue con los 80 policías a un lugar donde había muchos aborígenes, que tenían por lo menos dos armas que les habían sacado a los policías", advirtió el cronista formoseño.

"Cuando la policía llegó al campo los tobas estaban armados con palos y machetes, pero cuando empezaron los incidentes aparecieron las escopetas de los aborígenes", abundó.

"Cuando empezaron los tiros el juez se salvó porque se tiró al piso, igual que la fiscal. Y cuando matan al policía, la policía mató después al aborigen", aseguró el periodista.

La investigación avanza. Por su parte, un vocero judicial dijo ayer que el juez de Clorinda Santos Garzón ya recibió el resultado de las autopsias practicadas al policía Heber Falcón y al integrante de la comunidad toba Roberto López.

Las mismas indican que el policía Heber Falcón presentaba varios impactos de escopeta y que el toba Roberto López tenía entre seis y siete impactos de un arma larga cuyo calibre coincidiría con el de una Itaka.

Garzón ordenó que la investigación la realice personal de Gendarmería y dispuso el secuestro de todas las armas de fuego utilizadas en el lugar: escopetas, pistolas nueve milímetros e Itakas.

También mandó a realizar análisis de parafina tanto a los 28 integrantes de la comunidad toba que estuvieron demorados tras los incidentes como a los policías que intervinieron en el hecho para saber si tienen restos de pólvora en su cuerpo.

El juez, quien ya tomó declaración en calidad de testigo a Mouriño, a su secretario Pablo de Filippi y a la fiscal Gloria Rezala, "posee un video en el que está filmado todo el hecho, con lo que se va cerrando el círculo y no se descarta que se produzcan detenciones en las próximas horas", destacó la fuente.

Los violentos episodios ocurrieron el martes en la localidad de colonia La Primavera (situada a 170 kilómetros al norte de Formosa) cuando, por causas que se investigan, se originaron incidentes por la propiedad de tierras que los aborígenes reclaman, a metros de la ruta nacional 86, que anteanoche quedó liberada al tránsito, tras permanecer cortada por los tobas desde el 25 de julio.

Como consecuencia de los hechos murieron dos personas, y se aclaró que un segundo toba que falleció no fue a causa de los incidentes sino de una enfermedad.

Continuaban internados en el Hospital de Alta Complejidad de Formosa el toba Sixto Gómez, de 55 años, que permanece en terapia intensiva en coma farmacológico, mientras que el aborigen Samuel Garcete, de 50 años, y el policía Leonardo Bence se encontraban fuera de peligro, informaron fuentes médicas.

En tanto, otros dos aborígenes internados en el Hospital de Laguna Blanca evolucionan favorablemente.

La fuente judicial consultada dijo que el juez Mouriño encabezaba la comisión policial para garantizarles a los aborígenes que se iban a respetar sus derechos constitucionales y que cuando los policías ingresaron al campo se originaron los hechos violentos.

"Como consecuencia cae muerto a pocos metros del juez el policía Falcón, quien en ese momento intentaba proteger al magistrado de los disparos", destacó el vocero. Precisó además que el juez "estuvo a la cabeza del procedimiento para garantizar que todo se diera dentro de un marco legal y evitar los excesos de violencia, pero no pudo evitar los hechos".

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