Miami (Estados Unidos)/México.- El huracán Dolly tocó tierra anoche en la costa del estado norteamericano de Texas, cerca de la frontera con México, y poco después perdió fuerza hasta reducirse a una tormenta tropical, cuyo mayor peligro continúa siendo la amenaza de inundaciones.
En Estados Unidos se reportó un herido, mientras en México no se conocieron daños personales. En las zonas afectadas de ambos países sí hubo importantes daños materiales, según reportó la agencia DPA.
En México Dolly derribó árboles y dañó torres de alta tensión en el noreste del país y dejó a unos 120.O00 usuarios sin luz en el estado de Tamaulipas, según afirmó la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Se dará prioridad al restablecimiento de los cárcamos de bombeo, a fin de disminuir las inundaciones en Matamoros”, agregó la empresa estatal de electricidad.
En las zonas de mayor riesgo del estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Texas, el comercio y la industria suspendieron actividades y las calles lucían desiertas en espera de Dolly.
Según el gobernador Eugenio Hernández, unas 5.500 personas se refugiaron en albergues, de un total de 13.100 personas que aceptaron ser reubicadas en lugares seguros.
En Estados Unidos, a pesar de que los más fuertes vientos pasaron ya, las autoridades advirtieron contra el peligro de las fuertes lluvias en los dos próximos días.
Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, podría haber precipitaciones de hasta 500 milímetros, aunque la media será de entre 150 y 250 milímetros.
Poco antes de llegar pasado el mediodía a la costa texana y con vientos de hasta 160 kilómetros por hora, Dolly se convirtió en un huracán de categoría dos en la escala de Saffir-Simpson, cuando su centro se encontraba apenas a unos 50 kilómetros al este-noreste de la frontera.
Así entró en tierra, para poco después perder fuerza. Según el último reporte, Dolly es una tormenta tropical con vientos sostenidos de 110 kilómetros por hora.
El NHC prevé que se siga debilitando a medida que su ojo siga avanzando, primero en dirección noroeste y después oeste, aproximadamente en paralelo con la frontera mexicana, por lo que esta noche podría ser degradada nuevamente a depresión tropical.
EL NHC retiró ya las advertencias de huracán en todas las zonas costeras, y ya sólo mantiene alertas de tormenta tropical al norte de la frontera. Igualmente, no existe riesgo por las altas mareas.
La primera zona habitada que tocó Dolly fue la parte sur de la isla Padre, una isla alargada de norte a sur que forma una barrera natural en la costa texana.
En uno de sus edificios se produjo el único herido hasta ahora conocido, al desplomarse el balcón en el que estaba.
La mayoría de los habitantes de la isla habían protegido sus casas con sacos de arena y maderas en las ventanas.
Desde la noche del martes estaba clausurada la carretera que conecta la isla con el continente. Sin embargo, los fuertes vientos provocaron el desprendimiento de tejados y la caída de numerosos postes de luz. (Télam)