La crisis económica ha expandido el racismo en Europa, pues las poblaciones locales culpan a los inmigrantes de sus problemas, según afirmó hoy en Estrasburgo la Comisión contra el Racismo y la Intolerancia del Consejo de Europa (ECRI).

La crisis económica ha expandido el racismo en Europa, pues las poblaciones locales culpan a los inmigrantes de sus problemas, según afirmó hoy en Estrasburgo la Comisión contra el Racismo y la Intolerancia del Consejo de Europa (ECRI).
En particular, los llamamientos a tomar medidas legales contra los musulmanes, como la prohibición del burka y el niqab, se han convertido en tema “de explotación política”, señala el informe.
Bélgica, Francia y España son algunos de los países que están debatiendo legislación al respecto o la han aprobado en algunos municipios.
También los gitanos se encuentran bajo presión, pues los gobiernos asolados por las crisis han cortado los programas destinados a impulsar la integración de sus comunidades, añade el informe.
Los ataques, tanto verbales como físicos, a comunidades como africanos o judíos también se han endurecido.
“A menudo se atribuye a los inmigrantes, refugiados y solicitantes de asilo la responsabilidad del deterioro de las condiciones de seguridad, desempleo y los déficits en sistemas sanitarios. Como consecuencia, las comunidades quedan estigmatizadas”, sostiene el documento.
El Consejo de Europa es una organización intergubernamental de derechos humanos que cuenta con 47 miembros y tiene su sede en Estrasburgo, Francia. Entre sus integrantes figuran países como Rusia y Suiza y no forma parte de la Unión Europea. (DPA)



Por Luis Emilio Blanco