Según un estudio, el 5% de los ancianos occidentales sufre maltratos
Cerca del 5% de ancianos de los países occidentales sufre algún tipo de maltrato, desde el abandono
hasta la agresión física, según se puso en manifiesto en un seminario en Barcelona, donde
se abogó por potenciar la sensibilidad social, mejorar la formación y aumentar los recursos.
2 de abril 2008 · 10:34hs
Barcelona.- Cerca del 5% de ancianos de los países occidentales sufre algún tipo de maltrato, desde el abandono hasta la agresión física, según se puso en manifiesto en un seminario en Barcelona, donde se abogó por potenciar la sensibilidad social, mejorar la formación y aumentar los recursos.
Diversos expertos han manejado datos de varios estudios internacionales que revelan que el 5% de los ancianos de los países desarrollados sufren malos tratos, si bien en algunos países el porcentaje se reduce hasta el 3% y en otros aumenta hasta el 15%.
A la hora de catalogar qué se entiende por malos tratos, Joan Creixell explica que más allá de la agresión física, que ocupa el último lugar cuantitativo de los casos de los que se tiene constancia, también se dan situaciones de abandono, de descuido institucional o de maltrato psíquico.
Creixell ha subrayado que el acceso de la mujer al mercado laboral en los países desarrollados ha provocado que cada vez haya más dificultades en las familias para cuidar de los ancianos, tarea que tradicionalmente recaía en las mujeres y que ahora el estado del bienestar no puede asumir en plenas condiciones.
También existen casos de maltrato institucional, que según Creixell son aquellos en los que los ancianos no reciben un trato digno en los hospitales o residencias.
"Es evidente que los malos tratos a los ancianos son un problema que existe y del que sólo vemos la punta del iceberg", advierte Creixell, y subraya que muchos ancianos no se atreven a denunciar su situación ya que en muchas ocasiones dependen para su subsistencia de quien no les trata bien.
Según Creixell, los ancianos que llegan a la vejez tras años de enfermedad siguen siendo bien atendidos y que, en cambio, la mayoría de malos tratos los sufren adultos sanos que enferman al envejecer.
Para evitar esta situación, en las jornadas se ha abogado por aumentar la sensibilidad social sobre la necesidad de cuidar más de nuestros ancianos, mejorar la formación profesional del personal que está en contacto permanente con los mayores y aumentar los recursos que las administraciones destinan a políticas sociales.