Buenos Aires.- La pericia que realizaron los bomberos de la Policía Federal en Cromañón demostró que el incendio fue causado por pirotecnia expresamente prohibida en lugares cerrados, ingresada a la discoteca burlando los controles dispuestos para la noche de la tragedia. Los bomberos hallaron restos al menos dos “candelas” con capacidad para lanzar entre 25 y 30 bolas incandescentes.
Más aún, los restos de fuegos artificiales ya utilizados secuestrados del interior de la discoteca coincidían exactamente con otros sin usar que habían sido quitados a los asistentes y que estaban depositados en oficinas administrativas de la discoteca.
El resultado de esa pericia, que fue leída hoy durante la novena jornada del juicio oral por la tragedia de la discoteca, parece avalar la tesitura de Omar Chabán, quien asigna responsabilidad criminal a quienes arrojaron las bengalas por sobre cualquier otro factor de riesgo del local.
El informe elaborado por el Departamento Técnico Investigativo de la División Siniestros de la Policía Federal detectó que toda la pirotecnia arrojada por el público el 30 de diciembre de 2004 estaba especialmente desaconsejada para lugares cerrados, tenía instrucciones para ser arrojada a 60 metros de cualquier persona y no podía ser vendida a menores de edad.
Decenas de testigos dijeron durante la etapa de instrucción que la noche de la tragedia hubo un exhaustivo cacheo para evitar el ingreso de pirotecnia, lo que -no obstante- no tuvo una efectividad del ciento por ciento.
Al ampliar el contenido del informe, los peritos bomberos Marcelo Ochoa y Alfredo Coco no pudieron precisar cuál de todos los elementos pirotécnicos arrojados fue el causante del incendio, pero indicaron que “cualquiera” de ellos estaba en condiciones de hacerlo.
“Es difícil determinar su fue una bengala o un tres tiros. Cualquier elemento pudo causar el incendio, pero no podemos decir cuál”, indicaron ante una pregunta del abogado querellante Patricio Poplavsky.
Pese a ello, indicaron que el o los elementos que causaron el foco ígneo “superó ampliamente” los 250 grados centígrados.
Los peritos también fueron consultados sobre un principio de incendio que se produjo en la discoteca poco antes del 30 de diciembre de 2004, sin consecuencias físicas para los concurrentes.
En ese sentido, explicaron que a partir de la información que obtuvieron durante su trabajo, pudieron determinar que el fuego se había originado “cerca del escenario y a unos seis o siete metros” de un elemento hidrante, que fue utilizado para sofocar el incendio.
De esa manera explicaron que las consecuencias hubieran sido infinitamente menos graves que las de la noche de la tragedia.
Los bomberos hallaron restos de al menos 27 elementos pirotécnicos, entre ellos al menos dos “candelas” con capacidad para lanzar 25 y 30 bolas incandescentes, que según Chabán fueron las que originaron la tragedia.
Pero los bomberos también hallaron restos de bengalas, “tres tiros”, artefactos que emiten “humo señalizante”, petardos y baterías.
Casi todos esos elementos, la mayoría de ellos importados de China y Brasil, aclaraban que no eran aptos para lugares cerrados y aconsejaban lanzarlos lejos de personas o elementos combustibles.
El informe señala, también, que la noche del incendio había en Cromañón una cantidad de personas superior al máximo permitido y detectó que gran parte de los matafuegos instalados en el lugar no estaban en perfectas condiciones de presurización para su uso.