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Se disfrazan de Hitler para escrachar al cura que reivindicó a Videla

"La intención no era perturbar sino dejar nuestro testimonio", dijo Mónica Rodríguez, una de las 20 personas que participaron en el oficio religioso del sacerdote José Luis Hidalgo en La Pampa.

Martes 28 de Agosto de 2012

"La intención no era perturbar sino dejar nuestro testimonio", dijo Mónica Rodríguez, una de las 20 personas que participaron en una pacífica intervención en una misa oficiada en la capital pampeana por el sacerdote José Luis Hidalgo, quien había desatado una polémica al reivindicar en Facebook al condenado ex dictador Jorge Rafael Videla.

"En una misa realizada a las 19 en la capilla Medalla Milagrosa, del barrio Butaló, unas 20 personas participaron con bigotes pintados al estilo hitlerianos, escucharon la misa y finalmente algunos comulgaron y saludaron al sacerdote con la mano derecha levantada.

Rodríguez, pediatra de 56 años e integrante de Mujeres por la Solidaridad y Mujeres en Bandada, explicó que su organización trabaja en la temática de género y en sus reuniones trataron el tema del cura: "Decidimos hacer algo para hacer oír nuestra opinión. Hidalgo debe escuchar otras opiniones, ha demostrado un desconocimiento de la sociedad, la historia y la justicia".

El el pasado 2 de agosto el cuestionado sacerdote había subido en su página de Facebook una imagen de Videla en la Casa Rosada y con la banda presidencial, acompañada por el texto: "No fueron 30 mil ni fueron inocentes. ¡Feliz cumpleaños General! Un soldado nunca pide perdón por haber salvado a su patria de una dictadura comunista". La imagen había sido tomada de la cuenta de Facebook "Rafael Videla Forever", de admiradores del genocida. Pero cuando se difundió la apología realizada por el cura, el mismo eliminó la publicación de su muro de la red social. Sin embargo, apareció otro sitio en apoyo al sacerdote, el grupo cerrado se llamó "Apoyamos al Padre Jorge Luis Hidalgo". En su portada se expresa que "en estos momentos está siendo atacado injustamente".

El hecho había ya generado el repudio de gran parte de la comunidad pampeana y el obispo diocesano de La Pampa, Mario Poli, difundió una carta en la que responsabilizó al párroco por generar "un grave daño a la Iglesia".

En tanto, la mujer que participó del escrache indicó ayer a La Capital: "La acción contra esa persona que se expresa contra la verdad y lo que la Justicia condenó, debía ser dirigida a él y en su ámbito".

Delitos y condenas. "Acompañamos el enjuiciamiento de los represores. En La Pampa se registraron unas 25 desapariciones. Reclamamos justicia, por ahora se procesaron a militares, policías y otros uniformados, pero también hay muchos civiles que colaboraron con esa política del Terrorismo de Estado. La Iglesia Católica, como en el caso del cura Hidalgo, parece tener aún un pensamiento que defiende a condenados por cometer delitos de lesa humanidad. Es un cura joven y sus opiniones tienen que ver con la formación que ha recibido, deben comprender que esa posición está en la ilegalidad", sostiene Rodríguez.

Mientras las 20 personas participaban de la misa, afuera del templo otras 20 pegaban afiches con la cara de los de-saparecidos pampeanos. "En la explanada que está afuera, hicimos una intervención para concientizar sobre el tema. Generalmente trabajamos con tambores, pintadas y cánticos, pero ahora fue distinto".

También relató que una mujer que estaba en la capilla "al salir criticó al escrache y nos dijo: «Deberían ir a misa y rezar por los desaparecidos en vez de hacer esto». Otra señaló: «No tienen derecho a dejar así la capilla, voy a llamar a la policía», pero no pasó nada", señaló.

Sobre la reacción de los fieles, Rodríguez remarcó: "Eran menos que nosotros. Pero fuimos respetuosos, guardamos silencio durante el oficio y algunos fueron a comulgar, ante lo cual el cura no sabía cómo reaccionar".

Un tenso clima

“En el templo el clima era pesado y denso, pero guardamos respeto”, explica Rodríguez. “Antes de retirarnos del lugar sin que se produjeran inconvenientes. entonamos la histórica consigna: «Treinta mil desaparecidos presentes, ahora y siempre», y nos fuimos. Pero ya pensamos en la próxima actividad referida al tema”, agregó.

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