En medio del avance de la investigación judicial por las acusaciones contra Agostina Páez por gestos racistas, se conoció una grabación de las afueras del bar en Ipanema que podría marcar un antecedente en la causa penal. El video involucra a uno de los empleados del establecimiento en una situación que lo compromete.
El episodio comenzó por un supuesto error en el pago de la cuenta, ya que las turistas argentinas sostenían que les habrían cobrado productos que no habían consumido. En ese contexto y luego de una fuerte discusión en el establecimiento, la santiagueña realizó gestos ofensivos hacia un empleado del local, imitando los gestos y sonidos de un mono, lo que se interpretó como racismo.
La abogada de 29 años está acusadada de injuria racial. La Justicia de Brasil contempla este delito con penas de entre dos y cinco años de prisión y no admite el beneficio de la excarcelación bajo fianza. Recientemente, se le incautó incluso el pasaporte a la turista y se le colocó una tobillera electrónica.
Sebastián Robles, abogado de la argentina, aseguró que la joven tuvo que irse del departamento que alquilaba debido a amenazas constantes en redes sociales y una entrada de "falsos policías" a la propiedad. Sin embargo, la justicia brasileña no ordenó ninguna medida de protección para llevar adelante el proceso judicial en el país vecino.
Esta situación alarmante llevó a Páez a cerrar sus perfiles en Instagram y TikTok. La joven manifestó que se encuentra atemorizada por la fuerte repercusión que tuvo la noticia en Brasil: "Papi me quieren matar aquí", confesó su padre que le dijo durante una comunicación telefónica.
El video en el bar de Ipanema
En la cámaras de seguridad del bar se observó como uno de los empleados empieza a intercambiar diálogo con las argentinas. Además, empezó a realizar gestos de burla e incitar a la pelea.
Puntualmente, se aprecia como hay uno de ellos que se agarra los genitales, tal como había dicho Páez, quien afirmó que los trabajadores les habían realizado gestos provocadores mientras se reían y las grababan con sus celulares.