Unos 215 turistas argentinos fueron rescatados de la localidad peruana de Aguas Calientes tras el desmoronamiento que los sorprendió cuando ascendían a Machu Picchu, informó una fuente de la Embajada Argentina en Perú, mientras ayer llegaron a ese país los dos aviones que traerán de regreso a los argentinos varados.
"Llegaron a Cusco unos 215 turistas quienes están alojados en hoteles y refugios, mientras que aún quedan otros 300 en Aguas Calientes, la mayoría de ellos de entre 19 y 29 años", dijo el consejero Leandro Fernández, de esa sede diplomática.
"El Hércules C-130 está llegando a Cusco y allí trasladará a primera hora al primer contingente de turistas hacia Lima, de allí abordarán el Fokker de la Fuerza Aérea que los llevará de regreso a la Argentina", dijo el consejero Fernández.
El puente aéreo establecido entre las localidades de Cusco y Aguas Calientes para rescatar a más de mil turistas de diversas nacionalidades —entre ellos unos 700 argentinos— funcionó ayer por más horas y con más aparatos, debido a que mejoraron las condiciones climáticas.
El embajador argentino, Darío Alessandro, estuvo ayer en Aguas Calientes para organizar con más precisión desde allí el operativo de evacuación y la confección de la lista de ciudadanos argentinos.
Llega Romina Campo. Hoy llega al aeropuerto internacional de Ezeiza la joven Romina Campo, quien compartía con la fallecida Lucía Ramallo Sarlo, de 24 años, la carpa aplastada durante el aluvión de piedras y tierra ocasionado por el desmoronamiento, a raíz de las intensas precipitaciones.
Campo pudo ser rescatada por los guías, aunque resultó herida y permaneció en Cusco junto con dos amigos, con quienes había programado el viaje.
En tanto, el cuerpo de Lucila Ramallo Sarlo, la joven oriunda de City Bell, partido bonaerense de La Plata, será trasladado hoy desde Cusco hacia Buenos Aires.
La Embajada Argentina "actuó en forma conjunta con la de Brasil y la de Chile para dar solución a las necesidades de los turistas varados y eso resultó clave para asistirlos", informaron fuentes de la cancillería argentina.
Unos 3.000 turistas de diversas nacionalidades tuvieron que permanecer desde el martes pasado en Aguas Calientes, camino a la ciudadela de Machu Picchu, debido a que las intensas lluvias interrumpieron el servicio ferroviario que une a esa localidad con Cusco.
La asistencia por momentos no pudo concretarse debido a que las condiciones climáticas no permitían establecer un puente aéreo, por lo que muchos turistas tuvieron poca comida y agua, mientras que en Aguas Calientes los comerciantes inescrupulosos encarecieron los precios de los alimentos y las bebidas y no se podía operar con tarjetas de crédito.
Las precipitaciones que afectaron a las regiones de Cusco y Apurimac causaron diez muertos y centenares de damnificados, mientras que colapsaron viviendas, rutas, carreteras y puentes, por lo que el gobierno peruano declaró en emergencia a la región por 60 días. l (Télam)
Rosarinos a salvo
Ocho turistas rosarinos que estaban varados en el pueblo peruano de Aguas Calientes fueron evacuados ayer hacia Cusco, según informó anoche la telefonista del hotel Machacute, en diálogo telefónico con La Capital. "Agostina Cialdella y su grupo de amigos viajaron hoy día hacia Cusco, y están todos bien", abundó anoche la mujer, desde Aguas Calientes.