La historia argentina está llena de terroríficos relatos sobre diferentes crímenes. Un nombre muy recordado dentro de la lista de criminales es el de Ricardo Alberto Barreda, un odontólogo que en 1992 asesinó a su esposa, Gladys McDonald, a sus dos hijas, Cecilia y Adriana Barreda, y a su suegra, Elena Arreche.
Por el atroz femicidio de sus familiares, Barreda fue condenado en 1995 a prisión perpetua. En 2008 se le concedió el arresto domiciliario, pero en enero de 2011 fue revocado por violarlo con la excusa de ir a una farmacia. El 11 de febrero de ese año se le devolvió el beneficio de prisión domiciliaria y el 29 de marzo se le otorgó la libertad condicional. Su muerte se registró en marzo de 2020.
Este jueves, el femicida es noticia nuevamente por un elemento vinculado a su historia que se volvió viral. En la plataforma del sitio web de Mercado Libre aparecieron publicados los anteojos que Ricardo Barreda utilizó hasta días antes de morir. La venta fue publicada por una amiga que lo visitaba en el geriátrico donde estaba alojado y asegura que él se los regaló.
La mujer decidió ponerlos a la venta ya que necesita la plata: "Pensé en quedármelos de recuerdo. Él pagó lo que hizo, pero con nosotros fue muy bueno. Hasta le festejábamos los cumpleaños. Pero estoy necesitada de plata. Ni idea cuánto pueden costar esos lentes y quién los compraría. Pero aunque me den diez mil pesos sería genial", dijo la amiga de Barreda en diálogo con un medio de comunicación.
https://twitter.com/Hechosanderecho/status/1575486172712751104
En la publicación se muestra un precio muy alto, que resultó la queja de muchos usuarios que utilizaron la plataforma para expresar su disconformidad.
Sin embargo, la idea había sido del propio Barreda, quien en su momento le comentó que su imagen era muy famosa y que en un período se llegaron a vender objetos con su cara a un precio alto.
La imagen de Barreda en la cultura popular tuvo una doble cara: si bien se condena fuertemente al femicida y sus actos, un pequeño grupo idolatra la controversial figura de "San Barreda", que pretende defender de los hombres de la violencia.
El femicida murió el 25 de mayo de 2020 de un paro cardiorrespiratorio. Tenía 83 años y padecía Alzheimer.