La escritora y poeta canadiense Margaret Atwood obtuvo ayer el premio Príncipe de Asturias de Letras —dotado con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró— por un conjunto de obras que se destacan por su agudeza e ironía.
Atwood (Ottawa, 1939), una de las mayores escritoras en lengua inglesa del último medio siglo, había sido propuesta por el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, Rogelio Blanco.
Entre las candidaturas presentadas figuraban también las del colombiano Gabriel García Márquez, los españoles Jorge Semprún y Andrés Trapiello, el uruguayo Eduardo Galeano, el japonés Haruki Murakami, el poeta libanés Alí Ahmad Said, el coreano Ko Un, el italiano Antonio Tabucchi y el estadounidense Richard Ford.
El jurado del galardón justificó su decisión en la "espléndida obra literaria" de Atwood, "que ha explorado diferentes géneros con agudeza e ironía, y porque en ella asume inteligentemente la tradición clásica, defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia social".
Ecologista, feminista, autora de novelas y poeta, la canadiense se convirtió en una de las voces más destacadas de la narrativa actual (en el año 2000 ganó el prestigioso Booker Prize) a partir de una serie de obras que ofrecen una visión comprometida y crítica del mundo y la sociedad contemporáneos.
Aficionada a la lectura desde niña, Atwood se graduó en Artes en el Victoria College de la Universidad de Toronto y posteriormente cursó estudios de posgrado en el Radcliff College de Cambridge (Massachussets) y en la Universidad de Harvard.
Autora prolífica, obtuvo reconocimiento internacional con la publicación de su novela "La mujer comestible" (1969), a la que siguieron "Resurgir"’ (1972), "Doña Oráculo" (1976), "Life Before Man" (1980), "Ojo de gato" (1988) y "La novia ladrona" (1993).
Sus libros, centrados frecuentemente en la figura de la mujer, su madurez y los cambios de rol sexual, han sido traducidos a más de treinta idiomas, que incluyen el persa, japonés, turco, finlandés, coreano, islandés y estonio.
Algunas de sus tramas, incluso, han llegado al cine, tal como "La mujer comestible" (1969), "El cuento de la criada" (1985) —también convertida en ópera, "Alias Grace" (1996)— y "El asesino ciego" (2000), entre otras.
La novela "Oryx y Crake" (2003), la colección de relatos "The Tent" (2006) y el libro de poesía "The Door" (2007) son sus últimos títulos publicados.
Consumada poetisa. Atwood es también una consumada poetisa, género en el que empezó con 19 años y en el que recurrió a referencias mitológicas, culturales, literarias y pictóricas, como en "Eurídice", "Orfeo (1)", "Orfeo (2)", "Poema nocturno", "Tortura", "Quema de lechuzas" "Conversación", "Carta de Perséfone", "Metempsicosis" y "Sin nombre", entre otros.
La canadiense suele respetar a rajatabla una forma de reproducir sus trabajos que consiste en escribir a mano "porque noto cómo la escritura fluye desde el cerebro y se vierte de una manera muy natural sobre el bolígrafo y el papel", siempre después de emprender "una caminata por las calles maravillosas de Toronto". l (DPA y AP)