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Los sobrevivientes se cuidan a sí mismos en el valle de Katmandú

Afuera de la capital de Nepal ayer apenas había signos de que hubiera en marcha una operación humanitaria. Es el peor terremoto en 80 años

Lunes 27 de Abril de 2015

Fuera de la capital de Nepal, apenas había ayer signos de que hubiera en marcha una operación humanitaria organizada, mientras agencias intentan hacer llegar vuelos y camiones con ayuda a un país asolado por su peor terremoto en ocho décadas.
  En el distrito de Dhading, a 80 kilómetros de Katmandú, la gente acampaba al aire libre, el hospital estaba colapsado, no había electricidad y los negocios estaban cerrados. Había rocas en la única carretera que va hacia el oeste desde la capital, con poco tránsito.
  “Muchas personas perdieron sus casas. Hay muchos muertos”, dijo la profesora de inglés Chandra Lama, que vive a dos horas en auto más al oeste. Las cosechas quedaron arruinadas y Lama buscaba arroz o frijoles para alimentar a su familia.
  “Estamos esperando a ver qué hace el gobierno”, afirmó.
  Casi la mitad del total confirmado de muertos en Nepal -más de 1.100 personas- vivían en el valle de Katmandú, un cruce de caminos de las antiguas civilizaciones de Asia y un centro económico de esta nación himalaya de 28 millones de personas.
  Helicópteros militares indios evacuaron a algunos heridos a hospitales locales, pero sus operaciones se vieron complicadas por el mal tiempo.
  Con miles de personas durmiendo a la intemperie y una previsión de fuertes lluvias, crece el temor a un desastre humanitario.
  La agencia humanitaria Care International dijo que la cifra de muertos podría ser de miles, con cientos de miles sin hogar.
  “Casi todos han dormido fuera y están levantando refugios temporales con lo que tienen”, dijo el coordinador para la respuesta de emergencia de Care, Santosh Sharma. La prioridad son los refugios, las instalaciones para lavar y la comida, según Care. “No hay electricidad y pronto escaseará el agua”, agregó. Las agencias humanitarias celebraron una primera reunión de emergencia con el gobierno nepalí ayer para coordinar la operación de ayuda.
  La organización británica Save the Children dijo que los hospitales en el valle de Katmandú están atestados, con poco sitio para guardar los cadáveres y escasos suministros de emergencia.
  “Miles de personas tienen que quedarse fuera de sus casas, que resultaron dañadas o destruidas por el terremoto. Se necesita con urgencia asistencia de refugio”, afirmó Peter Olyle, de Save the Children, desde Katmandú.
  Otra agencia, Médicos sin Fronteras, intentaba hacer llegar suministros humanitarios, como miles de mantas, desde el estado norteño indio de Bihar -golpeado también por el sismo-, pero los aludes de tierra complicaban el tránsito por las carreteras.
  Las fuertes réplicas obstaculizaban aún más el operativo y generaron pánico tras el sismo del mediodía del sábado, de magnitud 7,9 y que destruyó edificios, abrió grietas en las carreteras e inutilizó las redes telefónicas.
  En el hospital del distrito de Dhading había tres pacientes en una cama y algunos estaban siendo tratados al aire libre. Los funcionarios informaron de 24 fallecidos en la aldea cercana de Kumpur. Por la noche nacieron dos bebés.
  Mientras tanto, la gente se preparaba para otra noche sin techo.
  Funcionarios recorrieron la localidad en moto, diciendo por altavoz a los residentes que no es seguro estar dentro de las casas, por el riesgo de réplicas. Las personas estaban haciendo tiendas de campaña con bambú y sábanas, y al menos mil estaban listas para pasar la noche en campamentos improvisados.

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