El gobierno de Chad concedió el permiso para volver con sus familias a los 103 niños supuestamente huérfanos que la organización humanitaria Arca de Zoé pretendía llevar a Francia, anunció ayer el Fondo de Ayuda a la Infancia (Unicef).

El gobierno de Chad concedió el permiso para volver con sus familias a los 103 niños supuestamente huérfanos que la organización humanitaria Arca de Zoé pretendía llevar a Francia, anunció ayer el Fondo de Ayuda a la Infancia (Unicef).
La organización francesa intentó en octubre llevar a Francia a los niños para darlos en adopción, argumentando que se trataba de huérfanos procedentes de la convulsa región sudanesa de Darfur. Sin embargo, las autoridades chadianas detuvieron el vuelo en el último minuto.
Una investigación de la Cruz Roja Internacional reveló que casi todos los niños tenían familiares y además la mayoría procedía de pueblos de Chad. Hasta que se aclare definitivamente su identidad, los niños de entre uno y diez años permanecerán en un orfanato en Abéché, en el este de Chad. Según Unicef, "deben ser devueltos lo antes posible a sus familias". Muchos padres y otros familiares declararon que los empleados de Arca de Zoé les prometieron llevar a sus hijos a la escuela en Abéché.
Los seis empleados de Arca de Zoé fueron condenados en diciembre a varios años de trabajos forzados, pero tras su traslado a Francia y en virtud de un acuerdo entre ambos países, la condena se conmutó por una pena de prisión. Según ese pacto, los seis empleados sólo pueden ser indultados por el presidente de Chad, Idriss Déby.
Chad exige una indemnización de ocho millones de euros como condición para el indulto, pero Francia lo rechaza. "No creo que el Estado deba pagar, ya que no se trata de deudas estatales", dijo ayer el secretario de Estado para el Presupuesto, Eric Woerth.
También se vieron implicados siete españoles (cuatro azafatas, un piloto, un copiloto y un auxiliar de vuelo).
(DPA)

Por Matías Petisce

