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Los cinco besos que Benetton no se animó a sumar a su campaña

La casa de ropa italiana tiene una tradición en publicitar sus productos con publicidades provocativas. La última, que sacudió a la opinión pública y al Vaticano, mostraba a líderes políticos y espirituales besándose en la boca con sus enemigos más acérrimos. No están todos los que son ni son todos los que están. LaCapital.com.ar imagina cuáles son las parejas que Benetton no se atrevió a incluir en los afiches.

Jueves 17 de Noviembre de 2011

Benetton nunca se amilanó a la hora de salir a publicitar sus prendas con campañas publicitarias que llegan a la sensiblidad de los consumidores. Se animó a los tabúes religiosos, al poner en un afiche a un sacerdote seduciendo a una monja, y al sida, al mostrar le dolor de una familia, frente a la agonía de su hijo, que tenía un asombroso parecido con la imagen de Jesús. Ahora salió a la calle con una nueva campaña protagonizada por líderes políticos y religiosos antagónicos besándose en los labios. Con la consigna "contra el odio". Pero no están todos, por qué deberían estarlo. LaCapital.com.ar señala las faltas.

1- Cristina y Hermes: ni el más optimista de los publicistas se hubiera animado a publicar en las carteleras rosarinas grandes afiches en los que apareciera la imagen de la presidenta de la Nación y el gobernador de Santa Fe dándose un intenso ósculo. Y eso que se ha dicho hasta el hartazgo que en las últimas elecciones presidenciales hubo una alianza tácita entre el kirchnerismo y el socialismo. Algo difícil de creer, aún cuando, en un pasado nada remoto, las huestes de Néstor Kirchner y las de Hermes Binner estuvieron a un triz de unirse en aquel abortado proyecto político que se bautizó "transversalidad". A más de un transeúnte desprevenido, la foto le hubiera detenido el corazón. Ni hablar si se hubiera tratado de un militante.

2- Mario y Marcelo: cómo habrá sido de encarnizado el encono entre el conductor de "Cuál es?" y el mandamás de Ideas del Sur que, en los tiempos de gloria de "Todo por dos pesos", el legendario programa humorístico de Fabio Alberti y Diego Capusotto, la pareja de conductores televisivos llevaban sus nombres. Una ironía que no hacía más que reflejar las posiciones irreconciliables de los animadores más populares del planeta mediático argentino. Imaginen lo que hubieran sentido las señoras que noche a noche siguen como si en ello les fuera la vida las nominaciones de "Bailando por un sueño" si hubieran visto a su queridísimo Tinelli besando a otro hombre y no a cualquier hombre, a Pergolini. ¿Y a los pibes que sudan la gota gorda en el pogo de los Redondos...? Bang, bang, ¡estás liquidado!

3- El Coyote y el Correcaminos: ni una mente afiebrada después de horas y horas y horas bajo el sol abrasador del verano en el desierto del Sahara se hubiera atrevido a imaginar la escena. Ni en la peor de sus pesadillas un fan de los dibujos animados de Hannah Barbera, uno de esos que durante años soñó con que la creatividad, la voluntad inquebrantable del Coyote fuera premiada con un guiso de Correcaminos, hubiera podido esbozar la imagen en su mente. ¡Un beso en la boca! Inimaginable, imperdonable, la peor de todas las traiciones. Ni los creativos de la casa de ropa italiana, tan afectos a generar polémica hasta ahí donde no la hay, se atrevieron a semejante infamia. Son héroes infantiles. "Con los chicos no...", hubiera titulado "Telenoche".

4- Angelina y Jennifer: nunca siquiera insinuaron odiarse, es más, pese a la insistencia de la prensa del corazón, jamás, ni una sola vez, hablaron mal la una de la otra, a pesar de que, si quisieran, tendrían mucho para decir. Son la mujer y la ex de uno de los hombres más deseados del planeta: Brad Pitt y, lo peor de todo, una se lo robó a la otra cuando creía que el amor que la unía a él era indestructible, para toda la vida. ¿Alguien hubiera imaginado lo que pasó un minuto antes de que pasara? No. Jennifer Aniston y Brad eran la pareja soñada por todas las suegras del mundo, los más lindos, los más cariñosos, los más amables. Sólo les faltaban los niños y dar el "sí" para que fueran el matrimonio ideal. Y apareció ella, la inquietante Angelina Jolie, y le robó a su galán de las narices. Mirá si se van a dar un piquito...

5- Usandizaga y López: son los últimos dos presidentes de los clubes rosarinos que más apologías y rechazos recibieron de los hinchas. Uno fue derrotado en elecciones limpias y, después de manejar el club del parque con mano de hierro, se tuvo que retirar sin pena ni gloria a cuarteles de invierno. El otro, que había prometido ser el artífice del regreso a la gloria del club de Arroyito, terminó mandándolo a la B. Sus vidas, que en un momento parecían acariciar el cielo del fútbol, terminaron estrelladas. Por motivos diferentes, es cierto, pero estrelladas al fin. Un ósculo entre ellos en las carteleras de la ciudad, que es pura pasión futbolera, hubiera desatado la locura. Las hinchadas, los barras y los simpatizantes, que son más reflexivos pero no menos intensos, no lo hubieran tolerado. Eso es seguro.


 

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