Científicos de la Nasa dijeron ayer que el primer análisis de suelo marciano
indica que parece tener los requisitos necesarios para albergar la vida. Los especialistas que
trabajan en la misión de la sonda Phoenix adelantaron que un análisis preliminar de muestras de
suelo recogidas por el brazo robótico del vehículo establece que la superficie es mucho más
alcalina de lo previsto.
"Básicamente hemos encontrado lo que parecen ser los requisitos, los nutrientes,
para sustentar la vida ya sea pasada, presente o futura", dijo ayer Sam Kounaves, el principal
investigador del laboratorio químico de la sonda.
"Es el tipo de suelo que podrían encontrar probablemente en su patio, ya saben,
de composición alcalina. Podrían ser capaces de cultivar espárragos en él, este descubrimiento es
muy emocionante para nosotros", explicó el experto.
"Quedamos atónitos frente a los datos que conseguimos", agregó Kounaves.
Los científicos no llegaron a decir que ahora creen que la vida, aún en forma de
microbios, existe definitivamente en Marte, sosteniendo que los resultados son demasiado
preliminares y que se necesitan más análisis.
"No hay nada en el suelo que impida la vida. De hecho parece muy acogedor, no
hay nada en él que sea tóxico", indicó Kounaves.
La sonda Phoenix aterrizó en el polo norte marciano el 25 de mayo después de un
viaje de 10 meses. El objetivo principal de su misión es establecer si en su pasado remoto el
planeta albergó, además de agua, elementos orgánicos que pudieron dar origen a un tipo de vida.
Hasta el momento Phoenix no ha detectado carbono orgánico, considerado esencial
para la creación de la vida. La semana pasada, la sonda encontró evidencias de hielo debajo de la
tierra. Los científicos generalmente coinciden en que el agua en su estado líquido, una fuente de
energía estable y componentes orgánicos, o que contengan carbono, son necesarios para que una zona
sea habitable.
El último experimento fue designado para probar los minerales que no contienen
carbono. Previamente en la semana, el brazo robot de Phoenix de 2,44 metros de largo envió una
pizca de tierra excavada a unos dos metros de profundidad hasta el laboratorio a bordo de la nave.
l (Reuters y AP)
420 millones de dólares es el costo de la misión Phoenix Mars Lander.