"La señorita del trabajo" (29 de julio de 2009)

"La señorita del trabajo" (29 de julio de 2009)
Sofía, estoy en un aprieto. Tengo 27 años y llevo 6 años y unos meses de novio con una mujer de 23. Al principio nos llevábamos bárbaro, pero desde hace 2 años más o menos, nos llevamos mal. Discutimos por cualquier cosa y son discusiones graves. Ella me recrimina mi mal humor y mi actitud distante, pero yo digo que eso se debe a que me produce esas cosas en mí. No vivimos juntos, pero me llama todo el tiempo a mi celular. Además, cuando discutimos me corta el teléfono y lo apaga, entonces no la puedo localizar. Le he dicho que esas cosas me molestan mucho, pero hace caso omiso. Siempre que discutimos ella dice lo que se le viene a la mente, la mayoría de las veces son palabras hirientes y malintencionadas. Después pide perdón, pero yo me he cansado. Es muy celosa y nunca le fui infiel, hasta hace unos meses. Se lo he planteado siempre y dice que va a cambiar, pero eso no sucede. Hace un mes y medio empecé a charlar con una compañera de trabajo y entablamos una relación “clandestina”, ya que ella tiene novio. Me siento contenido, feliz, estoy contento, tenemos mil cosas en común y nos llevamos bien. He intentado dejar a mi novia, pero dice que se dio cuenta de que lo que ella hacía desgastó la relación y va a cambiar. Sinceramente, no quiero estar más con ella, la adoro porque es una persona maravillosa, pero estoy agotado. El problema es que no quiero lastimarla, la cobardía me lleva a dar marcha atrás y sigo con la relación. Tengo miedo de terminar con alguien que conozco de hace tiempo y empezar con otra persona que tal vez termine en lo mismo. La señorita del trabajo está esperando que yo decida, ella ya decidió que quiere entablar una relación en serio conmigo. Agradecería tu opinión. Besos. Pablo.
Pablo, la decisión la tenés tomada y ya has avanzado bastante en la definición. Te falta un pasito. Evidentemente la relación de seis años ya fue… se desgastó, se terminó, duró lo que duró y seguramente durante mucho tiempo fue maravilloso. Pero si ni siquiera conviven y cargan con problemas, discusiones y celos… imaginate cuando decidan juntar sus vidas bajo el mismo techo. No lo dudes, encontrá fuerzas desde adentro tuyo y pensá que a esta chica con la que tanto compartiste más la dañás continuando así que si cortás con ella con la verdad. Esa sensación de aparente seguridad que dan las relaciones más antiguas es eso: sólo una apariencia. Nada te garantiza continuidad por acumular tiempo compartido. Y es así, tal vez se separen pero el grato recuerdo durará siempre. Cuando no hay chicos de por medio y ni siquiera separación de bienes todo es más fácil, así que probá con “la señorita del trabajo” que te contiene, te hace feliz y encima ya te eligió. Y si resulta otra vez igual y en algunos años se empieza a complicar… quién te quita la felicidad de los años vividos. Dale para adelante. Un beso. Sofía Varini.



Por Gonzalo Santamaría

Por María Laura Cicerchia