Máxima, la argentina que llegó a ser princesa de Holanda, y su esposo Guillermo fueron acusados de fraude fiscal en una operación inmobiliaria que realizaron en Mozambique. La denuncia fue publicada por un diario holandés De Volkskrant.

Máxima, la argentina que llegó a ser princesa de Holanda, y su esposo Guillermo fueron acusados de fraude fiscal en una operación inmobiliaria que realizaron en Mozambique. La denuncia fue publicada por un diario holandés De Volkskrant.
Guillermo y Máxima de Holanda madaron construir en Machangulo, una playa del sur del país africano, una casa. Sin embargo, por poblemas como la lejanía y los gastos de seguridad, decidieron venderla.
Al parecer, los pagos que realizaron a un agente inmobiliario fueron desde una cuenta corriente en la isla de Jersey, concretamente el paraíso fiscal del Canal de la Mancha.
El Servicio de Información del Gobierno holandés ha aclarado que los príncipes no se "lucraron", todo ello sin que se sepa con exactitud la cuantía de la suma.
El Parlamento ha cuestionado "la moral de los Orange al manejar su dinero". A estas declaraciones y las críticas que han conllevado, ha respodido el actual primer ministro liberal, Mark Rutte, diciendo: "Es lamentable que se haya publicado una información secreta".



Por María Laura Cicerchia