La Universidad de Buenos Aires decidió hoy mantener abiertas sus instalaciones, pese a los casos de gripe A detectados entre la comunidad educativa, mientras su hómologa de La Plata resolvió interrumpir sus actividades académicas por la propagación del virus.
En un comunicado oficial, la UBA afirmó que “la propagación de la Influenza H1N1 requiere que constantemente las autoridades monitoreen la evolución de esta epidemia y tomen medidas en consecuencia de cómo se desarrolla”.
Además, aclaró que “la UBA es muy heterogénea en sus unidades académicas, ya que algunas cuentan con servicios de salud, emergencias y otros servicios vitales para la comunidad”.
El rector Rubén Hallú aclaró que “por el momento” no se resolvió interrumpir el funcionamiento, pero seguirán de cerca la situación epidemiológica, aunque cada Facultad y los colegios que dependen de la Universidad monitorearán también cómo avanza la situación.
“Vamos a tomar decisiones día a día. Si la situación cambia, nosotros tomaremos las medidas que correspondan”, afirmó la autoridad académica en una conferencia de prensa.
“En la comunidad universitaria, conformada por 320.000 alumnos, casi 30.000 docentes y 12.000 no docentes, distribuidos en los 54 edificios pertenecientes a la UBA, fueron detectados desde la aparición de la enfermedad casos aislados, en los cuales se procedió, en cada oportunidad, de acuerdo al protocolo vigente en el momento”, estableció la casa de estudios.
“Las premisas de la conducción del Rectorado, las Facultades, Colegios y unidades hospitalarias son la prevención, salvaguardar la salud de todos los integrantes de la comunidad universitaria, y trabajar en conjunto con los especialistas del área de la salud en el análisis y la toma de decisiones que permitan minimizar los riesgos de esta epidemia”, continuó el comunicado de prensa.
La Facultad de Odontología, por su parte, no dictará clases hasta el 11 de julio, a raíz de las dos muertes por gripe A confirmadas en esa unidad académica.
Por su parte, la Universidad Nacional de La Plata resolvió hoy suspender la actividad académica en sus 17 facultades y cuatro colegios a partir del lunes 6 y hasta el 31 de julio, para evitar contagios y propagación del virus de influenza A.
La decisión fue adoptada este mediodía por el Consejo Superior, que también resolvió reducir el horario de trabajo en el Rectorado.
Al respecto, se explicó que “los empleados, para evitar las bajas temperaturas, ingresarán una hora mas tarde y se retirarán también una hora antes”.
En las 17 unidades académicas de la UNLP asisten más de 90 mil alumnos.
Las dos universidades de Santiago del Estero, la Nacional y la Católica, suspendieron desde hoy las clases hasta el 27 de julio y decidieron no tomar exámenes en ese período