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La foto de un rescatista argentino en las costas de Grecia recorre y conmueve al mundo

Se trata de Nicolás Migueiz Montán, un guardavidas de 34 años que viajó a Grecia para colaborar con las tareas de rescate de los refugiados 

Lunes 02 de Noviembre de 2015

Las fotos de inmigrantes que llegan a las costas de Grecia se repiten a diario. También las imágenes con los rescatistas trabajando para evitar un desastre mayor. Como sucedió el domingo, con un catamarán que transportaba unos 150 refugiados, en su mayoría sirios, que casi naufraga en el Mar Egeo. Pero entre esas fotos hubo una que se convirtió casi en un ícono. Es la de joven rescatista barbudo abrazado a un niño que impactó mucho en el país porque se trataba de un bañero argentino, que se sumergió en el Egeo para salvar a los inmigrantes y entre ellos a este niño. 
 
Se trata de Nicolás Migueiz Montán, de 34 años y profesión guardavidas, quien no se decidió con mirar las noticias sobre la crisis migratorias y decidió viajar hacia allí para colaborar con las tareas de ayuda. 
 
Radicado en Barcelona desde hace siete años, donde trabaja como guardavidas, el joven es oriundo del municipio de Pilar, de Buenos Aires. 
 
En España trabaja en la organización Proactiva Open Arms: al ver la tragedia que está ocurriendo con los refugiados en Europa, en la empresa se decidieron a destinar sus recursos para ayudarlos, informó el sitio de noticias Pilaradiario.com.ar
 
Cuando terminó la temporada alta en España, Nicolás viajó a Grecia junto al uruguayo Daniel (su apellido no trascendió hasta el momento) y la argentina Fiorella Crotti, todos miembros de Proactiva Open Arms. 
 
Radicado desde hace unos días en la isla de Lesbos, Migueiz Montán contó que si bien "al principio era muy gratificante, pero ahora se está complicando cada vez más y se hace cada vez más difícil. Está haciendo mucho frío y se viven situaciones muy dramáticas", en diálogo con radio Vorterix.
 
"Terminó la temporada y quisimos venir para ver si servía dar una mano. Cuando llegamos acá vimos que cuando arriba la barca se complicaba el desembarco porque las autoridades no se metían a acercar las barcas. Los inmigrantes vienen con chalecos salvavidas que son de muy mala calidad y se ahogaban a 50 o 100 metros de la costa", describió Nicolás con mucha crudeza.

 

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