Los gatos se convirtieron en fieles compañeros. Los felinos son un tipo de mascota ideal para gente que vive en espacios pequeños, o que no dispone de demasiado tiempo para paseos y baños, como lo requieren otros tipos de animales, como los perros.

Cómo interactuar con un gato
Entre los que eligen felinos, las gatas son mayoría en más del 60 por ciento de los casos.
Lauren Finka, investigadora postdoctoral, científica de bienestar felino
Los gatos se convirtieron en fieles compañeros. Los felinos son un tipo de mascota ideal para gente que vive en espacios pequeños, o que no dispone de demasiado tiempo para paseos y baños, como lo requieren otros tipos de animales, como los perros.
Desde hace unos años se viene hablando de que los amantes de estos felinos podrían estar malinterpretando ciertas conductas de su mascota. Expertos en este animal han estudiado actitudes que el ser humano debe aprender para tener una mejor relación con su gato. En concreto, la ciencia ha descubierto que hay ciertas zonas del cuerpo en donde el felino evita caricias y contactos.
Lauren Finka es investigadora postdoctoral y experta en conducta felina de la Universidad de Nottingham Trent, del Reino Unido. Junto a su equipo de investigación, observaron cómo las personalidades, la demografía y la experiencia previa de las personas con los gatos afectaban la forma en que se acercaban e interactuaban con ellos.
La investigación de Finka tomó en cuenta el conocimiento general sobre los lugares en donde la gente piensa que se debe acariciar a un gato, y hasta qué punto efectivamente las personas de estas mascotas interactuaban bajo estas "preferencias". La prueba se basó en pedirle a los participantes que interactuaran con tres gatos que no conocían, dejando que los felinos se acercaran a ellos y no al contrario, buscarlos.
De acuerdo a los estudios, en el imaginario social estaba arraigada la creencia que a los gatos les gusta que les acaricien la base de la cola. Sin embargo, la investigación sugiere que esto puede producir las respuestas más negativas de los felinos.
También sugiere que no hay que acariciarles la panza, ya que el gato evolucionó para mantener esta área protegida. Los órganos vitales de este animal están expuestos en el ombligo, por lo que al tocar esa zona se sientan amenazados.
Por el contrario, a la mayoría de los gatos les encanta que les toquen alrededor de las zonas en las que se localizan las glándulas faciales, como la base de las orejas, abajo de pera y cerca de los cachetes.
Además, un hallazgo que sorprendió mucho es que los participantes que se autodenominaban "con conocimientos y experiencia" en gatos, fueron más propensos a tocar a los gatos de forma que resultaba abiertamente incómoda para los felinos.
Por otro lado, los 120 participantes fueron clasificados según su personalidad basándose en un cuestionario que respondieron previamente. A cada uno de ellos se les asignó uno de los cinco rasgos generales según la teoría desarrollada por Lewis Goldberg: apertura (al cambio), extraversión, conciencia, neuroticismo o inestabilidad emocional y amabilidad.
Entonces, tomando en cuenta estas características, las pruebas arrojaron la siguiente información:
Hay un cierto número de conductas que pueden relacionarse al disfrute o la tensión de los felinos a la hora de la interacción con los humanos y se resumen en los siguientes puntos:
Si el gato disfruta:
Si el gato no disfruta:
Lo importante es siempre, ante alguna de estas señales, respetar los límites de los gatos.

