Buenos Aires- Educación de calidad y trabajo digno son las principales demandas de los jóvenes que participan en organizaciones y movimientos sociales en Sudamérica, según un estudio realizado por ONGs de la región.

Buenos Aires- Educación de calidad y trabajo digno son las principales demandas de los jóvenes que participan en organizaciones y movimientos sociales en Sudamérica, según un estudio realizado por ONGs de la región.
La investigación, denominada “Juventud e Integración Sudamericana”, fue realizada en 2007 por ONGs de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile y Bolivia y recopiló el testimonio de 960 jóvenes militantes sociales y expertos en juventud.
El objetivo del estudio es contribuir a la formulación de políticas para jóvenes en el Mercado Común del Sur (Mercosur), que desde 2006 cuenta con un área específica para este segmento etario.
El estudio identificó que la educación de calidad -con énfasis en la formación profesional-, y el trabajo decente, son las principales demandas entre los movimientos juveniles sudamericanos.
Asimismo, los jóvenes manifiestan preocupación por la ecología, el acceso a la cultura, la vida segura, la promoción de derechos y las mejoras en el transporte público.
En la Argentina, la investigación se centró entre jóvenes trabajadores en el mundo urbano (Jóvenes de Pie), de agrupaciones sociales ambientales (Asamblea Juvenil Ambiental de Gualeguaychú), de derechos humanos (H.I.J.O.S.) y entre participantes de programas sociales (Movimiento Juvenil Andresito - Misiones).
El trabajo evidenció que la educación y el trabajo aparecen articulados en las problemáticas que trabajan los movimientos juveniles en la Argentina, indicó Dana Borzese de la Fundación SES, organización coordinadora el estudio en la Argentina.
“En el último tiempo, hubo mejoras en los indicadores de la educación; aumentó el número de jóvenes en la escuela secundaria, pero todavía tenemos muchos jóvenes fuera de la escuela”, opinó.
Por otra parte, en relación al trabajo, “la tasa de desempleo entre los que buscan la primera oportunidad son altos”, dijo Borzese.
Los investigadores también recogieron testimonios de cortadores de caña de azúcar, de miembros de grupos de hip-hop, estudiantes y jóvenes desocupados, y empleadas domésticas, entre otros grupos.
Helena Abramo, coordinadora de la investigación en Brasil que estuvo a cargo del Instituto Brasileiro de Análisis Sociales y Económicos (Ibase) y el Instituto de Estudios, Formación y Asesoría en Políticas Sociales (Pólis), dijo que solamente la educación es considerada un “derecho” en la sociedad brasileña y remarcó que el tema de trabajo no es visto como un derecho de los jóvenes.
“Solo se refleja la necesidad de mejorar las posibilidades de empleo, de luchar contra el trabajo infantil y reducir el trabajo como una visión de la asistencia social”, explicó Abramo.
“La opinión sobre la paga del trabajo es común, pero la forma de pensar y los significados del trabajo son diferentes”, concluyó. (Télam)




