El hallazgo de la tumba completa donde yacía un hombre poderoso perteneciente a una cultura preincaica que reinó en el norte de Perú hace 1.600 años (pero que desapareció misteriosamente), fue dado a conocer ayer por su descubridor, el arqueólogo Steve Bourget.
El descubrimiento, registrado en la denominada Huaca del Pueblo, en la región Lambayeque, unos 770 kilómetros al norte de Lima, es contemporáneo y similar al "Señor de Sipán", un rey cuya tumba, desenterrada hace 20 años, es uno de los tesoros arqueológicos más importantes de Perú.
Ambos personajes serían figuras de alta jerarquía de la cultura moche, que se desarrolló en la costa norte del país durante el primer milenio de la era cristiana, y que destacó por la magnífica calidad de su orfebrería.
"Es claramente un hallazgo de primera porque hay mucha iconografía, son cosas complejas, será realmente un placer poder manipular esos datos y compararlos con sitios como Sipán", dijo Steve Bourget, arqueólogo canadiense de 51 años que dirigió la investigación.
"En este sentido es un hallazgo de oro para el patrimonio cultural peruano", agregó el investigador.
Bourget, un científico que trabaja en la zona desde 1986, explicó que del estudio entre las semejanzas y diferencias entre Sipán y este nuevo hallazgo será posible entender mejor las relaciones entre los grupos que habitaron esa región andina.
El arqueólogo precisó que las similitudes con Sipán se enfocan en el tiempo, en el ajuar funerario y en los objetos que incluyen 14 coronas, dos máscaras funerarias y seis bastones de guerra de cobre, además de collares, pectorales de cuentas y chaquiras (collares o brazaletes de cuentas).
"Hay coronas, maravillas tecnológicas de cobre, de cobre dorado que parecen de calidad similar a las de oro. Estos objetos denotan que el sitio de Sipán tenía una importancia social y política mucho más grande", destacó Bourget.
Cultura moche. Las joyas de la cultura moche, que reinó hasta mediados del siglo IX para luego desaparecer y dividir su influencia entre otras dos culturas preincaicas, Chimú y Sicán, son especialmente valiosas y botín preciado de traficantes de arte antiguo.
En agosto del 2006, la policía británica entregó a las autoridades peruanas un tocado de oro moche que fue localizado en una vivienda de Londres. La pieza, que representa la imagen de una divinidad marina como un pulpo mítico antropomorfizado, fue extraída por saqueadores o "huaqueros" en 1988 de un importante centro arqueológico poco conocido.
El tráfico de objetos considerados como patrimonio cultural en Perú, que guarda inmensos tesoros ancestrales, se ha convertido en el segundo comercio ilegal después del de cocaína.
Los precios que se manejan por las antigüedades en el mercado negro son incalculables, debido a que el valor de éstos no puede ser fijado en el tiempo. l
"Como un fardo"
El personaje tenía sobre el rostro dos máscaras funerarias de cobre dorado. El cuerpo estuvo envuelto en un petate hecho de caña brava. "Era como una especie de envoltorio, como un fardo", se dijo. Además a su lado se encontraron los restos de un hombre joven y de varios camélidos sudamericanos, que podrían ser llamas o alpacas.