El padre Julio César Grassi consideró hoy como "una injusticia" la condena que se le impuso hoy de 15 años de prisión por el abuso sexual agravado y corrupción de menores.

El padre Julio César Grassi consideró hoy como "una injusticia" la condena que se le impuso hoy de 15 años de prisión por el abuso sexual agravado y corrupción de menores.
"Acá se intentó hacer algo salomónico y de eso no tuvo nada. Fue una injusticia, una trompada en el estómago que me deja sin
aire", señaló el cura a Noticias Argentinas. A pesar de que el Tribunal le permitió ingresar acompañado a la fundación "Felices los niños", Grassi aseguró que no está "para nada contento" con el fallo.
Al salir de los Tribunales que lo condenaron a 15 años de prisión por abuso sexual agravado, el cura sostuvo que la decisión de los jueces es "injusta" y que para él es un día "muy triste y terrible", ya que se considera "víctima de una injusticia".
"Se trató de hacer algo salomónico que no es salomónico; es una injusticia, la condena es injusta por más que me hayan librado de cargos", dijo el sacerdote a la prensa en los tribunales de Morón.
El cura insistió, pese al fallo, con que "se demostró que la acusación era mentira". Y sostuvo que "ahora va a haber que luchar con las pruebas, vamos a apelar y seguramente ellos van a apelar para hacer valer a sus testigos".
"Esto es terrible, no lo esperaba en absoluto; es un día muy triste, pero voy a seguir trabajando como hasta ahora, pues soy víctima de una injusticia", enfatizó.