"Estúpido cerdo negro ¿Por qué un negro ciego como tú puede ser delantero?" El mensaje privado que recibió en su cuenta de Instagram el delantero suizo Breel Embolo, después de jugar 72 minutos para Borussia Mönchengladbach ante Mainz (con victoria 3-2) por la Bundesliga alemana, no siguió los caminos de la indiferencia que suelen recorrer los millones de comentarios haters y ofensivos, sin sentido, que reciben otros tantos millones de usuarios en las redes sociales.
A diferencia de los viejos mensajes racistas, misóginos y xenófobos de jugadores de Los Pumas que estuvieron esta semana en el centro del debate, en el caso alemán la respuesta no demoró años, fue intantánea. El jugador subió una captura de pantalla y el club se alineó con él: expuso a la cuenta que insultó a su delantero, la cual fue cerrada.
Si fue a costa del propio agresor anónimo o a raíz de múltiples denuncias, solo Instagram lo sabe.
El comunicado del Mönchengladbach dice: “Nuestro jugador Breel Embolo fue insultado por un usuario anónimo (lenna_rt1904) ayer sábado en Instagram de la peor manera posible. Borussia está conmocionado y condena tal hostilidad de la manera más enérgica posible”.
El brutal mensaje contra el suizo se suma a lo que se supo tras una investigación realizada por la Asociación de Futbolistas Profesionales ingleses, que detectó que el 43% de los jugadores de la Premier League experimentaron "abuso racista", con un trabajo de campo hecho en Twitter, según indicó la BBC. Como ejemplo, contabilizaron más de 3.000 mensajes abusivos contra jugadores de minorías étnicas entre junio-julio.
El delantero Raheem Sterling (Manchester City y Selección de Inglaterra) tomó la posta y junto a otros jugadores exigirán a las principales redes sociales que implementen soluciones inmediatas ante usuarios que los agredan.
Inglaterra tiene este tema bajo la lupa hace tiempo. Incluso, el entrenador de la selección inglesa femenina y ex jugador del Manchester United, Phil Neville, pidió el año pasado que tanto jugadores como entrenadores dejen las redes sociales por seis meses. Fue después de que insultaran en miles de comentarios al francés Paul Pogba, del Manchester United, por errar un penal frente al Wolverhampton.
Inmediatamente después, los compañeros del volante francés salieron a respaldarlo en redes. Incluso el capitán del United, Harry Maguire, pidió que las plataformas pidan una suerte de verificación a través del pasaporte o la licencia de conducir antes de otorgar una cuenta a una persona.
Fueron varios los jugadores que pidieron un mayor control después de esto. Y con el extremo al que llegó el club alemán, cabe preguntarse si hace falta llegar a estas situaciones para que algunos usuarios de las redes terminen con estas actitudes. Al margen de las ventajas que presentan para comunicarse, las plataformas siguen siendo un terreno donde los anónimos se mueven sin mayores problemas.