Información Gral

En busca de los datos de la desaparición del ARA

Rafael Grossi, de 58 años, saltó a las portadas a fines de 2017 con una intervención clave en la búsqueda del submarino ARA San Juan.

Miércoles 30 de Octubre de 2019

Rafael Grossi, de 58 años, saltó a las portadas a fines de 2017 con una intervención clave en la búsqueda del submarino ARA San Juan.

Tras conocer la desaparición del navío, por iniciativa propia se contactó con la red internacional de monitoreo de la Organización del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBTO, el pacto que controla que no haya ensayos nucleares, basado en Viena), para que rastreen la zona con sus estaciones sismológicas e hidroacústicas.

Así, captaron el "evento anómalo consistente con una explosión" en el mar que permitió dar con la ubicación del sumergible.

El mismo contó que en aquellos días de noviembre de 2017, cuando una flota internacional de barcos ya comenzaba a buscar al submarino y a sus tripulantes se dirigió a las autoridades de la CTBTO, que tiene sede en la capital austriaca. Este organismo es el que monitorea que no se hagan ensayos nucleares en el planeta. Y lo hace a través de una red de detección global que involucra estaciones sísmicas y también estaciones hidroacústicas.

Grossi fue recibido por Lassina Zerbo, secretario ejecutivo de la CTBTO, y por su equipo. Los mismos ofrecieron un análisis para la Argentina con información relevante en la zona a partir del 15 de noviembre de 2017, día de la última comunicación que mantuvo el submarino desaparecido.

Conforme a ese informe técnico, el "evento" (del que habló la Armada) era consistente con otras explosiones sub acuáticas. Eso es lo que permitió determinar que casi seguro hubo una explosión no nuclear. La conclusión que se sacó es que hubo una onda acústica con una determinada velocidad que es consistente con una explosión bajo el agua de tipo convencional, es decir, no nuclear.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS