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Emotiva celebración de San Oscar Romero por parte de los feligreses salvadoreños

Miles de feligreses salvadoreños y de otros países celebraron en forma emotiva la madrugada del domingo en San Salvador la canonización de monseñor Oscar Arnulfo Romero, proclamada por el Papa Francisco en Roma.

Lunes 15 de Octubre de 2018

Miles de feligreses salvadoreños y de otros países celebraron en forma emotiva la madrugada del domingo en San Salvador la canonización de monseñor Oscar Arnulfo Romero, proclamada por el Papa Francisco en Roma.

Frente a la Catedral de San Salvador, peregrinos que observaban por medio de pantallas gigantes la ceremonia en el Vaticano, estallaron en un prolongado aplauso, abrazos y llantos de alegría cuando el pontífice declaró santo a Romero, el párroco recordado como la "voz de los sin voz", asesinado por una bala en 1980, disparada por un grupo paramilitar de extrema derecha.

Las campanas del templo sonaron en forma intensa, centenares de globos blancos fueron liberados, mientras luces de colores y otros pirotécnicos surcaron el cielo.

Escenas similares de júbilo se produjeron en Ciudad Barrios, la cuna natal de Romero, en el noreste, y en iglesias de todo el país. "Nuestra nación está de júbilo", dijo el presidente Salvador Sánchez Cerén desde Roma, en un mensaje en cadena nacional de radio y televisión.

En San Salvador, el desfile de peregrinos, que también llevaban retratos o camisetas con la estampa de Romero, comenzó desde el sábado frente a la tumba del religioso en la cripta de la céntrica Catedral de San Salvador, y en el Hospital La Divina Providencia, en el sector norte de la ciudad. "Al fin se hizo justicia divina, tenemos un santo que será esperanza para quienes queremos un país más justo, solidario", exclamó Julieta Villegas, de 51 años.

"Sufrimos su muerte pero tenemos la dicha de verlo ya como un santo que vamos a compartir con todo el mundo", estimó por su parte Ramón Guandique, de 64 años. "Monseñor fue un hombre recto, odiado por unos pocos, pero amado por todo un pueblo". Provenientes del departamento guatemalteco de Petén, una comunidad de indígenas católicos que vestían coloridos trajes se presentó también en la Capilla La Divina Providencia, para arrodillarse frente al altar donde el 24 de marzo de 1980 cayó sin vida el venerado pastor. "Es un momento muy impactante para la Iglesia, hoy recibimos la canonización con alegría porque corona la defensa de los pobres", declaró a la agencia de noticias francesa AFP la guatemalteca América Caal, de 50 años, de la congregación de Las Hermanas de Asunción.

En su mensaje, Sánchez Cerén celebró la canonización del párroco como "un acto de justicia y un reconocimiento a la fe inquebrantable" de los salvadoreños.

Romero "es un símbolo de la unidad" para El Salvador y "su testimonio y obra viven en el pueblo y guían a las nuevas generaciones", añadió. La tarde del sábado, unos cinco mil salvadoreños se reunieron en la Plaza Salvador del Mundo de la capital para participar en una Procesión de la Luz. Detrás de una imagen de Romero muchos jóvenes, portando farolitos, carteles y fotos del asesinado arzobispo, gritaban "San Romero vive", mientras en el cielo estallaban petardos.

A pesar de la celebración, algunos salvadoreños lamentaban que a 38 años del crimen nunca se haya llevado a la justicia a los asesinos.

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