Las acciones de la constructora de autos eléctricos Tesla cayeron bruscamente este lunes, después de que su dueño y CEO, Elon Musk, sorprendiera el fin de semana a sus seguidores de Twitter con una extraña propuesta: propuso vender el 10% de sus acciones y sometió la decisión a una encuesta en la red social, donde el resultado fue un “sí” rotundo. Este lunes vino el desplome de Tesla en Wall Street, que llegó al 7% de caída para luego recortar la pérdida a un 4%. No es la primera vez que el excéntrico multimillonario sudafricano pone en vilo a los inversores de su empresa de autos eléctricos.
El tuit con la encuesta fue publicado por Musk el sábado, y se produjo tras la reciente propuesta del senador demócrata Ron Wyden de gravar anualmente las inversiones de los multimillonarios. Este es el verdadero trasfondo de lo que parece una extravagancia del millonario. De haber progresado la iniciativa de Wyden, habría supuesto un paso sin precedentes, ya que Estados Unidos sólo grava las inversiones en acciones cuando se venden. Musk se ha opuesto abiertamente al plan de Wyden y, el sábado pareció redoblar la apuesta en su tuit, dice la NPR (National Public Radio) en una reseña del caso.
“Ultimamente se ha hablado mucho de que las ganancias no realizadas son una forma de evadir impuestos, así que propongo vender el 10% de mis acciones de Tesla”, escribió Musk. Luego preguntó a sus seguidores: “¿Apoyas esto?”, mediante el formato de encuestas de Twitter. Más de 3,5 millones de usuarios de Twitter participaron en la encuesta, y el 58% votó a favor de que Musk vendiera esas acciones. Musk dijo en un tuit de seguimiento el sábado que “acataría los resultados, vaya como vaya”.
Los expertos en impuestos señalan que Musk probablemente habría tenido que vender un número de sus acciones debido a la forma en que están estructuradas algunas de sus opciones de compra. Los impuestos adeudados podrían ser considerables, llegando a más de 15.000 millones de dólares, según un informe de la CNBC. Un cálculo de Reuters estima que las acciones ofrecidas a la venta por Musk en Twitter tienen un valor de 21.000 millones de dólares y que, si Musk las vendiera, se enfrentaría a una gran factura fiscal.
Musk se ha destacado en el debate sobre si la riqueza debe ser gravada, y se opuso públicamente al plan de Wyden. Wyden tuvo que abandonar su propuesta ante las dificultades para aprobarla en un Senado muy dividido. Pero ha seguido argumentando que el sistema fiscal estadounidense es injusto y que los “superricos” deberían pagar un porcentaje de su patrimonio neto al fisco cada año, vendan o no sus acciones. Wyden, presidente del Comité de Finanzas del Senado, respondió al tuit de Musk el fin de semana. “Que el hombre más rico del mundo pague o no impuestos no debería depender de los resultados de una encuesta en Twitter”, escribió. “Es la hora del impuesto sobre la renta de los multimillonarios”.
Musk es actualmente el hombre más rico del mundo, según el Indice de Multimillonarios de Bloomberg. Su patrimonio neto es de 338.000 millones de dólares, de los cuales 208.000 millones están en acciones de Tesla. El precio de las acciones de la compañía se ha disparado en las últimas semanas, y tiene ahora una capitalización de mercado de más de un billón de dólares. Tesla no paga a Musk un salario, por lo que, a menos que venda acciones, no hay ingresos que el fisco pueda gravar.
Según un informe reciente de la ONG ProPublica, Musk no pagó impuestos federales sobre la renta en 2018, y su “verdadera tasa de impuestos” entre 2014 y 2018 fue del 3,27%. Para determinar lo que se llama la “verdadera tasa de impuestos”, ProPublica dice que “comparó cuánto en impuestos pagaron los 25 estadounidenses más ricos cada año con cuánto estimó Forbes que creció su riqueza en el mismo período”.
Más allá del debate fiscal, Musk se ha metido en problemas antes por comentarios en Twitter que afectaron a las acciones de Tesla. En 2018, dijo que estaba “considerando tomar Tesla privada a 420 dólares”, cifra asociada al consumo de marihuana. El tuit dio lugar a demandas. Musk se comprometió a consultar a su abogado antes de hablar, pero en 2020 dijo que el precio de las acciones de Tesla “es demasiado alto”.