El rey Juan Carlos I de España distinguió con el título de marqués al premio Nobel de literatura 2010, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, quien dijo ayer sentirse agradecido por el gesto del, y bromeó al respecto al decir que “los cholos hemos llegado a la aristocracia española”.
“Hay que tomarlo con humor, viviendo y siendo de un país republicano que no reconoce títulos nobiliarios, pero por otra parte siento agradecimiento porque es un gesto muy cariñoso del rey de España y es una sorpresa descomunal pues jamás imaginé que me harían marqués”, dijo Vargas Llosa a la radio limeña RPP.
Don Juan Carlos valoró la “extraordinaria contribución, apreciada universalmente” a la literatura y a la lengua castellana para otorgarle esa distinción al autor de “Conversación en La Catedral”, de 74 años. Al ser preguntado por el carácter hereditario del título, Vargas Llosa aseguró, sin perder el humor, que no sabe como se lo tomará su hijo Alvaro, “pues él es un republicano visceral”.
“Agradezco a España, agradezco al rey. Y al mismo tiempo digo que yo nací plebeyo y voy a morir plebeyo, a pesar del título”, agregó entre risas el escritor peruano que también tiene la ciudadanía española.
Vargas Llosa también aprovechó la ocasión para agradecer el premio Diario Madrid, recibido días atrás.
El tiempo pasado desde que le fue concedido el premio Nobel ha otorgado al autor perspectiva para valorar la importancia que este galardón ha tenido para acercarlo a Perú, con el que, según sus propia palabras, tenía “una especie de entredicho” desde que perdió las elecciones presidenciales de 1990 ante Alberto Fujimori.
Las duras críticas que Vargas Llosa lanzó contra el régimen de Fujimori, y que incluyeron la petición de sanciones económicas internacionales tras el golpe de Estado de 1992, provocaron que una buena parte de la población peruana guardara cierto rencor hacia el escritor.
“De pronto con el Nobel desapareció eso, se eclipsó, la mayoría vio un reconocimiento al Perú a través mío, algo que creo que es verdad. Estoy viviendo una especie de luna de miel con mi país, a ver cuánto dura, esperemos que para siempre”, afirmó Vargas Llosa ayer.


































