Las luces de las ciudades de medio mundo se han apagado ayer en una jornada convocada para concienciar sobre el ahorro de energía y la lucha contra el calentamiento global.
Las luces de las ciudades de medio mundo se han apagado ayer en una jornada convocada para concienciar sobre el ahorro de energía y la lucha contra el calentamiento global.
Hoteles, restaurantes, viviendas y edificios enteros han apagado sus luces a las 20 para secundar la campaña "La hora del planeta".
Se calcula que unas 30 millones de personas apagaron sus luces durante una hora una vez se completó el ciclo de husos horarios que comenzó en Fiji y Nueva Zelanda.
Más de 380 localidades y 3.500 empresas de 53 países han participado en la iniciativa, que tiene su origen en una acción similar, pero convocada sólo para la Sydney. Ayer, la icónica Opera House de la ciudad australiana y el puente Harbour quedaron a oscuras.
En Bangkok han participado algunos de los distritos empresariales y centros comerciales, aunque las luces de las calles permanecieron encendidas. Uno de los hoteles de la ciudad invitó a sus huéspedes a cenar con velas.
En Copenhague, los Jardines de Tivoli, el Palacio Real y la Opera apagaron sus luces durante una hora, al igual que muchas de las farolas de la capital.
El emblemático Golden Gate de San Francisco, las Torres Sears de Chicago o la Torre CN de Toronto también se quedarán a oscuras, al igual que las cataratas del Niágara.
En esta ocasión adhirieron a la iniciativa ambientalista Argentina, Bolivia, Brasil, México, Uruguay y Venezuela, entre otros países de todo el mundo, y se superó los 30 millones de personas de todos los continentes.
Buenos Aires y otras ciudades se unieron a la convocatoria mundial con apagones parciales de una hora.


Por Matías Petisce

