Hacía dos años que Soria tenía pedido de captura. En diciembre de 2012, la Justicia le había dado una salida transitoria, pero el hombre jamás volvió al penal de Barker, en la ciudad bonaerense de Tandil, donde cumplía una pena unificada de 12 años de prisión por varios robos en los que fue protagonista.
Otra vez tras las rejas, Soria difícilmente vuelva a salir de prisión durante muchos años, o eso se supone: con la muerte del chico, Narmona recalificó su imputación y lo volverá a citar para su declaración indagatoria, y el ladrón asesino será acusado de robo calificado en poblado y en banda -por lo del auto- y de homicidio criminis causa -por la muerte de Ramírez-, lo que, de ser encontrado culpable, le valdrá una condena a prisión perpetua.
Según informaron fuentes del caso, Soria registra una condena del Tribunal Oral Criminal Nº 2 de Morón en 2011, con una pena única de 12 años de prisión con reincidencia, por delitos contra la propiedad. Primero, había tenido una condena en 2007 a cinco años de cárcel. Y esa se unificó con otros dos procesos cerrados cuatro años después. Pero el detenido aprovechó una salida transitoria autorizada por un juez y desapareció del mapa.
Esas salidas tienen un formato predeterminado, que no sólo debe cumplir el beneficiado sino que además involucra a otros resortes de la Justicia. Por ejemplo, no más de 72 horas semanales, con las dos terceras partes de la condena ya cumplidas y con el control exclusivo del Patronato de Liberados, entre otros tantos detalles.
"Desde diciembre de 2012 estaba con pedido de captura por el Juzgado de Ejecución Número 2 de Morón. Se le habían dado salidas transitorias y no había cumplido en volver", detalló una fuente judicial.
Asalto y tragedia. Así fue como la cadena tuvo su último eslabón el martes a la noche, con un asalto que terminó en tragedia. El hecho comenzó cuando Soria junto con al menos dos cómplices robaron un Chevrolet Onix color rojo.
Eran cerca de las 21 cuando estos tres ladrones, a bordo de un auto gris no identificado, interceptaron a dos mujeres que frenaron en la puerta de la casa de una de ellas, en la esquina de San Isidro y Carlos Ratti, en Ituzaingó.
Soria y dos de los cómplices se bajaron de su auto y a punta de pistola obligaron a descender a las mujeres del Chevrolet Onix. El ahora detenido se subió al volante del auto robado y los otros dos cómplices lo acompañaron.
Así fue como Soria arrancó su marcha. Pero un testigo vio la situación y avisó al 911. A los 15 minutos, un patrullero del CPC de Ituzaingó lo vio pasar y en la esquina de Pérez Quinata y Segunda Rivadavia se inició la persecución que terminó unas 20 cuadras después.
Soria aceleró a fondo a lo largo de Segunda Rivadavia. "Iba tan rápido, nos explicaron los peritos, que logró sacarle 400 metros de ventaja al patrullero que lo perseguía", contó una fuente del caso.
Lo cierto es que el ladrón a bordo del Onix siguió su carrera pero en el cruce de Segunda Rivadavia con Acevedo se encontró con una variable que no estaba en sus planes: la barrera estaba baja, el tren se aproximaba y una fila de autos esperaba para cruzar de un lado al otro de las vías del ferrocarril.
No frenó. Claudio Soria manejaba el Onix rojo a tanta velocidad que cuando llegó a la barrera le dio de lleno al Ford Ka verde, que estaba sobre la derecha, y en el que iba una mujer junto a sus dos hijos, de 12 y 5 años, y Luciano Ramírez, un fanático de Independiente que era compañero de colegio del más grande.
De acuerdo a los peritos accidentológicos, Soria no atinó ni a frenar cuando se encontró de frente con el auto. Como consecuencia del impacto el Ka se desplazó más de 50 metros. Y el Onix dio luego contra un Volkswagen Vento y un Chevrolet Sonic, del otro lado de la vía. Tras el golpe, Soria se bajó del auto y quiso escapar corriendo. Pero varias personas que vieron el impacto lo atraparon mientras pasaba el tren. Luego la policía pudo cruzar y lo detuvo.
Mientras tanto, Eduardo Gro-tteschi, un testigo, ayudó a bajar del auto a Luciano. "El corazón le latía, pero no respiraba", contó el martes. "Lo saqué del auto a upa y lo puse sobre el pasto. No se movía. Una mujer dijo que sabía hacer RCP y le dije que le hiciera. Le hizo masajes hasta que llegó la ambulancia. Después nos abrazamos con mi esposa y nos largamos a llorar", confió Grotteschi. Menos de 24 horas después, Luciano no resistiría el impacto.
Estuvo dos años prófugo, ahora le darían perpetua
El delincuente que provocó la muerte del niño de 12 años Luciano Ramírez cuando escapaba de la policía a más de 100 kilómetros por hora tras robar un automóvil en el partido bonaerense de Ituzaingó fue imputado ahora de "homicidio agravado por criminis causa", un delito que prevé una pena de prisión perpetua.
Así lo indicó ayer la fiscal del caso, Natalia Narmona Luppi, quien dijo que el detenido, identificado como Claudio Soria, de 33 años, manejaba un auto "a velocidad excesiva para escapar de la policía con el fin de que su delito quede impune" al producirse el trágico hecho.
"El delito que se le imputa es el más severamente penado y tiene prevista prisión o reclusión perpetua", expresó al respecto la fiscal, que además sostuvo que el detenido fue indagado anteayer, antes de la muerte del chico, pero se negó a declarar.
En cuanto al hecho ocurrido el martes, hizo hincapié en que el Ford K en el que se encontraba Luciano, junto a dos amigos y la madre de uno de ellos, estaba en una posición "correcta", a la espera de cruzar un paso a nivel del Ferrocarril Sarmiento, que tenía las barreras bajas.
"Cuando (Soria) observa que lo persigue la policía huye a una velocidad excesiva y sin atinar a frenar embiste el auto en el que se encontraba Luciano, que estaba correctamente detenido, aguardando la apertura del paso a nivel", explicó la funcionaria en declaraciones al canal C5N. Si bien todavía no estaba completa la pericia, Narmona Luppi sostuvo que por los testimonios recogidos en el lugar, el Chevrolet Onix rojo en el que escapaba Soria junto a otros dos cómplices el martes a la noche circulaba a más de cien kilómetros por hora.
Por su parte, la jueza de Ejecución Penal Laura Conti, quien en septiembre de 2012 otorgó las salidas transitorias al detenido, explicó ayer que en virtud de la falta de regreso a la cárcel dispuso la inmediata captura de prófugo.
La magistrada aclaró que ella cumplió con todos los requisitos previos antes de otorgar al detenido el beneficio de las salidas transitorias. La jueza consideró que Soria fue recapturado "en una situación lamentable, porque también soy mamá y me solidarizo de todas las maneras con esta familias porque lamento muchísimo lo que le pasó a Luciano (Ramírez) y les pasa a sus papás".