Los hospitales José Tiburcio Borda y Braulio Moyano, que alojan a dos mil personas con enfermedades psiquiátricas, cerrarán sus puertas para 2010 y los pacientes serán derivados a nuevos establecimientos con el propósito de reinsertarlos en la sociedad.
"Estos hospitales de Barracas van a ser reemplazados y van a quedar desafectados de este tipo de utilidad", aseguró ayer el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri.
Según dijo Macri, ese fue el plazo para finalizar las obras de infraestructura necesarias para sostener el nuevo modelo de atención de la salud mental que apunta a externar a los pacientes y buscar su reinserción en la sociedad.
El programa propone diferentes niveles de atención para los pacientes que frene la llegada a la "institucionalización" de los enfermos o como lo dicen los especialistas en psiquiatría, "el asilamiento".
Entre las alternativas que difundió el ministro de Salud, Jorge Lemus, están los centros de internación, que contemplan una atención interdisciplinaria; y los de evaluación y derivación, que funcionarán las 24 horas y orientarán, dentro de las 72 horas, sobre qué modalidad de tratamiento debería recibir cada paciente.
También están los hospitales de día, que tendrán actividades terapéuticas de lunes a viernes con la inclusión de las familiares en el proceso de rehabilitación. Por último, figuran "las casas de medio camino" para pacientes con mayor grado de autonomía, que brindarán un entorno ambiental similar al de un hogar y las "familias sustitutas" que propone la tutela de los enfermos a cargo de familias.
"Queremos terminar con la enorme injusticia que viven tanto los pacientes como los trabajadores de estos dos hospitales", dijo en funcionario.
Dos mil internos. En las dos instituciones, que datan del siglo XIX, se alojan hoy unos dos mil pacientes.
Por otra parte, el plan demandará una inversión de 160 millones de pesos, "un 50 por ciento de lo que se iba a invertir en refaccionar algunos de los pabellones", indicó el ministro Jorge Lemus. l (Télam)