El volcán siciliano Etna entró ayer de nuevo en actividad con leves sacudidas sísmicas, así como el lanzamiento de cenizas, indicó el Instituto Geofísico y de Vulcanología de Palermo (Sicilia, sur de Italia).

El volcán siciliano Etna entró ayer de nuevo en actividad con leves sacudidas sísmicas, así como el lanzamiento de cenizas, indicó el Instituto Geofísico y de Vulcanología de Palermo (Sicilia, sur de Italia).
El sábado, el volcán registró una primera erupción con lava en una zona deshabitada, lo que generó alerta entre las autoridades, que calcularon los temblores de ayer en una magnitud de 3,9 de la escala Richter.
"Por el momento no corren peligro las zonas habitadas ya que la actividad del volcán se registra en la cima del cráter, a unos 3.000 metros de altura", indicó la entidad. "El volcán está en fase activa, sobre todo en las zonas norte y este", indicó el responsable de la Protección Civil italiana, Guido Bertolaso.
La última gran erupción del volcán se remonta a 2002, cuando ríos de lava destruyeron numerosas casas y centros turísticos.


