El viudo de Carola Bruzzoni, la mujer que murió días después de ser atacada por una compañera de trabajo que la acusó de arruinarle el casamiento, en General Las Heras, declarará hoy como testigo ante la Justicia, al igual que el dueño del bar donde trabajaban ambas mujeres.
El primero en llegar a los tribunales de Mercedes para declarar ante el fiscal Guillermo Massaroni fue el dueño del bar “Don Matute”, donde trabajaban Bruzzoni y la acusada Silvia Luna y que fue además escenario del ataque.
En declaraciones a la prensa, el hombre relató cómo se enteró de la pelea de las mujeres ocurrida el sábado 17 de este mes y dijo que él llevó a Carola hasta su casa, luego de que ésta le dijera que no quería ir a un hospital.
El dueño de “Don Matute”, identificado como Juan Prado, consideró “una locura” lo sucedido y dijo que que aún no puede creer lo que está viviendo.
Prado recordó que el sábado de la pelea Luna lo llamó por teléfono a su casa -en Marcos Paz- y le dijo que no quería trabajar más en el bar porque había tenido “un problema con una película que le había arruinado el casamiento”, a raíz de lo cual se había peleado con Bruzzoni.
Según el hombre, tras hablar con la acusada, se bañó y se fue hasta el bar de General Las Heras, donde encontró a la víctima “sentada en la parte de atrás de la cocina”, quien le contó lo que había ocurrido.
“Yo le dije si quería ir al médico, si estaba lastimada y dijo que no, que no quería, que solamente quería ir a su casa”, recordó Prado, quien dijo que llevó a la mujer hasta su casa y que recién más tarde se enteró que había tenido que ser hospitalizada.
El hombre aseguró que las dos mujeres no tenían problemas laborales y que todo lo sucedido fue a partir de un conflicto personal que “se les fue de las manos a los dos”.
Tras el ingreso de Prado a los tribunales, arribó el viudo de Bruzzoni, Sergio Robledo, acompañado por sus abogados, Christian Pérez y Miguel Angel Arce Aggeo.
El hombre, que fue citado como testigo, no realizó ninguna declaración al ingresar al edificio judicial.
Ayer Robledo y su hijo de 19 años debieron inhumar los restos de Carola, quien murió el pasado lunes tras nueve días de agonía.
Según la autopsia, la muerte de la mujer se produjo a raíz de un golpe de maza que recibió en la cabeza, del cual no llegó a defenderse.
“No encontramos lesiones defensivas, especialmente en la zona de los brazos y las manos. Yo comparto la idea de que ella fue atacada de forma sorpresiva”, dijo ayer Raúl Benavente Ferrer, el forense que actuó como perito de parte de la familia Bruzzoni.
Tras conocerse el resultado de la autopsia, el fiscal Guillermo Massaroni dijo que la causa está caratulada como “homicidio simple” y descartó por el momento que haya existido una “emoción violenta” por parte de la agresora.
La acusada Luna se encuentra actualmente alojada en la Comisaría de la Mujer de Merlo y será indagada nuevamente el viernes para ser notificada del cambio de carátula tras la muerte de Bruzzoni.
Al respecto, los abogados de la familia de la víctima adelantaron que pedirán ese mismo día que la agresora sea acusada de “homicidio calificado por alevosía”, es decir por el estado de indefensión de la víctima, y solicitarán la reconstrucción del hecho.
Al ser indagada la semana pasada, Luna confesó haber atacado a Bruzzoni, pero dijo que fue en el marco de una pelea y que no quiso provocarle semejante daño.
Según la acusada, el detonante del conflicto fue que Bruzzoni tenía planeado arruinarle el casamiento -que iba a ser el viernes 23 y se suspendió- mediante la difusión de un video casero con imágenes sexuales suyas y otro hombre que no era su futuro esposo.(Télam)