El Banco Mundial anunció ayer que está "revisando" los recursos técnicos y financieros que podría movilizar para dar apoyo a los países afectados por el brote del nuevo coronavirus, que ha dejado hasta ahora más de 360 muertos en China.

El Banco Mundial anunció ayer que está "revisando" los recursos técnicos y financieros que podría movilizar para dar apoyo a los países afectados por el brote del nuevo coronavirus, que ha dejado hasta ahora más de 360 muertos en China.
El organismo destacó en un comunicado que el objetivo sería además "dar apoyo al trabajo en marcha para detener la transmisión y mitigar el impacto del virus", antes de pedir a los países que "fortalezcan sus sistemas de vigilancia sanitaria y sistemas de respuesta".
Así, manifestó que este aspecto es "esencial" para contener el virus y cualquier otro brote futuro, al tiempo que reveló que se coordina de forma estrecha con socios internacionales para "acelerar la respuesta internacional". "También estamos monitorizando los impactos económicos y sociales generales de esta crisis. Apoyamos los esfuerzos de China en su respuesta, incluidos aquellos destinados a mantener la resiliencia de su economía", manifestó.
En esta línea, el Banco Mundial apuntó que "son los países más pobres y las poblaciones más vulnerables las que a menudo son golpeadas más duramente por alteraciones globales como esta".
"El Banco Mundial está preparado para apoyar a los países cliente, especialmente a los más pobres y vulnerables, para ayudarles a gestionar el impacto general de esta crisis sobre su pueblo", advirtió.
El Ministerio de Sanidad de China informó ayer que un total de 361 personas murieron en el país por el brote del nuevo coronavirus, mientras que la cifra de afectados asciende a 17.205.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el jueves su decisión de declarar el brote de nuevo coronavirus en China como una emergencia sanitaria internacional. Aunque China es el epicentro del brote y el país más afectado, el coronavirus se extendió ya a otros países del sureste asiático y también detectaron casos en Europa y América.
Los signos comunes de infección incluyen síntomas respiratorios, fiebre, tos y dificultades para respirar. En casos más graves, la infección puede causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.
En 2003, más de 600 personas murieron en todo el mundo (349 en China) a causa del Sars o síndrome respiratorio agudo, que dejó 5.327 afectados en nueve meses.



Por Claudio Berón