“Una cruel enfermedad”. Así aparece mencionado el cáncer en los medios, como si pronunciar su nombre verdadero fuera un maleficio para quien la emite y para quien la lee. Sin embargo, como en tantos otros órdenes, no es el ocultamiento lo que ayuda sino la información y la prevención. Hoy, al conmemorarse el Día Mundial contra el Cáncer, distintas ONG’s analizan el presente de la enfermedad en el país y remarcan una falla grave: no hay estadísticas oficiales nacionales sobre este mal.
María Inés Ucke es la presidenta de la Liga Argentina de Lucha contra el Cáncer, (Lalcec), fundada en 1921 señaló que “en Argentina no tenemos estadísticas oficiales. Nos tenemos que manejar con datos puntuales, acotados, pero no hay datos globales de todo el país”, afirma, y agrega que, dada la importancia de la enfermedad, “sería bueno que se creara un Instituto Nacional de Cáncer, que centrara la investigación, la información y el tratamiento de los distintos tipos de cáncer que se registran”.
La ausencia de datos es un bache enorme en la salud pública. Sin información completa, pierden efecto las políticas públicas diseñadas para combatir la enfermedad. Alejandra Domínguez, tesorera de la Fundación Roffo, coincide: “No se sabe ni cuántos enfermos hay actualmente de cáncer en el país, ni cuántos se recuperaron”.
Un dato de referencia -aunque ya quedó desactualizado- es el Atlas de Mortalidad por Cáncer en Argentina 1997-2001, confeccionado por médicos del Hospital de Oncología Ángel H. Roffo, y validados por el Ministerio de Salud de la Nación. En ese estudio, surgieron los siguientes datos:
*Los muertos por cáncer fueron en el período 1997-2001, 266. 546 personas.
*El 35 % de los varones fallecidos lo fueron por cáncer de pulmón
*El 20% de las mujeres muertas lo fueron por cáncer de mama.
Pero los mapas actuales brillan por su ausencia. Pese a esta situación, las ONGs se activan para afrontar el problema. Por caso, hoy Lalcec pondrá en circulación un móvil que repartirá información sobre los riesgos del tabaquismo, en el marco de una campaña pensada especialmente para los chicos. ¿Por qué? Ucke responde: “los chicos son los mejores agentes de salud. Al hablarles a ellos, esperamos que los padres tomen conciencia a través de sus hijos. Los chicos necesitan un lugar con aire puro para respirar”. Cabe señalar que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), unos 700 millones de chicos de todo el mundo respiran aire contaminado con humo de tabaco, en muchas ocasiones en su propia casa, lo que multiplica el riesgo de contraer cáncer de pulmón.
Apostar a la vida
Si bien la prevención es fundamental, también lo es el tratamiento médico. Y, como dato no menor, es imprescindible una buena ayuda psicológica. Precisamente, la Asociación Apostar a la Vida, surgida originalmente en el Hospital Ramos Mejía, de Buenos Aires, ofrece asistencia psicoterapéutica gratuita, tanto a pacientes oncológicos como a sus familiares. “La idea es que el cáncer afecta a toda la familia, y descoloca a todos, no solamente al paciente”, informa Patricia Gaikowsky, secretaria de la entidad.
Apostar a la Vida brinda contención a unas 900 personas, entre las que tienen cáncer y sus familiares, que se reúnen en distintos puntos del país. Como Apostar a la Vida, la Fundación Roffo nació en un hospital público. En su caso, en el Hospital de Oncología Ángel H. Roffo, en el barrio porteño de Agronomía, y que depende de la Universidad de Buenos Aires. Alejandra Domínguez cuenta que “recibimos donaciones, colaboramos con cuestiones logísticas y se le brinda al paciente asistencia psicológica. Somos todos vecinos del barrio, que por una u otra circunstancia, tuvimos que pasar por acá.”.
Si de cáncer cuesta hablar, cuando le toca a los chicos el silencio es mayor. Para romper ese muro, Edith Grynszpancholc, de la Fundación Natalí Flexer, dice que “Pasaron por nuestra sede, frente al Hospital de Niños, unas 500 familias. Además, tenemos sala de juegos en la Casa Cuna, por la que pasan 130 familias mensuales. En el Hospital Posadas hay voluntarias que juegan con los chicos, con 80 pacientes mensuales. Y cuidamos a otros 70 pacientes en Tucumán.”
Grynzpancholc también anticipa: “El 15 de febrero es el Día Internacional del Niño con Cáncer. A fines de este mes vamos al zoológico, vienen todos los chicos en tratamiento y familiares, y pasan todo el día con regalos, almuerzo, leche chocolatada y alfajores. Este año, el mensaje es ‘todos juegan y yo también’”. La idea es que los chicos con cáncer tienen derecho a llevar una vida lo más normal posible, y que la sociedad los haga sentir cómodos.”
Entre la falta total de información oficial y las conductas de riesgo de la población, las ONGs redoblan sus tareas para luchar contra el cáncer. Buscan así que se rompa el silencio y la falta de apoyo que muchas veces envuelve a esta enfermedad.



























