Descubren al asesino de una niña 27 años después
Una grabación musical ha delatado al secuestrador y asesino de la niña Ursula Herrmann
veintisiete años después de cometido el crimen, que conmocionó a la opinión pública alemana, pues
la pequeña, de 10 años, fue enterrada viva...
31 de mayo 2008 · 01:00hs
Una grabación musical ha delatado al secuestrador y asesino de la niña Ursula Herrmann veintisiete años después de cometido el crimen, que conmocionó a la opinión pública alemana, pues la pequeña, de 10 años, fue enterrada viva en un cajón en el que murió asfixiada.
La Fiscalía encargada del caso informó ayer que en la vivienda del sospechoso, un hombre que tiene ahora 58 años, se halló una cinta con la grabación de la melodía que el secuestrador ponía como fondo cada vez que entablaba comunicación telefónica con los padres de la pequeña.
El hombre, quien fue detenido en la localidad de Kappeln, en el septentrional estado alemán de Schleswig-Holstein, perteneció en su momento al círculo de sospechosos de haber secuestrado a Ursula en Eching am Ammersee, cerca de Augsburgo, en la sureña Baviera.
El secuestro se produjo el 15 de septiembre de 1981 cuando la niña, hija de un matrimonio de profesores de enseñanza pública, regresaba a casa en bicicleta tras una clase de gimnasia.
La pequeña fue encerrada en un cajón de madera, que el secuestrador enterró a metro y medio de profundidad en un bosque y en el que murió asfixiada, debido a que la hojarasca húmeda taponó el único respiradero.
El cadáver fue encontrado 19 días después de la desaparición, tras una intensa búsqueda y luego de que el secuestrador suspendiera el contacto con los padres.
El presunto secuestrador y asesino ha sido localizado durante las pesquisas de otro crimen en el que ha aparecido la misma huella genética que los investigadores de la muerte de Ursula habían conseguido aislar de una tuerca del cajón en el que fue enterrada viva.
Ardua investigación. Hace 27 años, la policía investigó sin éxito a 15.000 sospechosos y 11.000 vehículos, cotejó mas de 20.000 huellas dactilares y realizó mas de 40.000 pesquisas, siguió más de 3.000 huellas y efectuó un centenar de peritajes, hasta acumular 300 archivadores de informes.
El caso sigue presentando numerosos puntos oscuros. Los investigadores han renovado y ampliado el espectro de la búsqueda de sospechosos porque, insisten, el cajón de madera donde fue encerrada la niña era demasiado pesado para que los cargara una sola persona.
Y tanto más debió necesitar ayuda el captor porque trasladó el cajón hasta un bosque y lo enterró.