“Las pruebas (...) muestran tendencia a la baja, disminución de casos y se ha podido corroborar que se debe a las acciones que se han tomado”, dijo el secretario de Salud, José Angel Córdova, en conferencia de prensa.
México cerró la semana pasada por varios días escuelas, restaurantes, cines, bares, discotecas, empresas, museos y hasta iglesias para intentar frenar el contagio, y exhortó a la población a no salir de sus casas si no es necesario.
Ahora, con los contagios estabilizados, las autoridades mexicanas ven las cosas con más optimismo y anunciaron que la capital mexicana volverá poco a poco a la normalidad abriendo establecimientos y comercios desde el 6 de mayo.
Pero aunque el alcalde capitalino, Marcelo Ebrard, anunció que el 7 de mayo las universidades y preparatorias retomarán las clases en todo el país, dijo que los alumnos de educación básica volverán a las aulas hasta el próximo lunes porque hay que hacer un control sanitario de los establecimientos.
La gigantesca Ciudad de México y sus alrededores, una caótica zona urbana donde viven unos 20 millones de personas, fue el epicentro mundial de la epidemia.
“Si nosotros ahorita regresamos todos de golpe pues vamos a acelerar el contagio otra vez, entonces tenemos que hacerlo paulatinamente, con responsabilidad y sin bajar la guardia”, dijo Ebrard en rueda de prensa.
En el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informó el lunes que la cifra de casos confirmados de influenza H1N1 ya superó los 1,000 en 20 países.
Pero, de acuerdo con su directora general, Margaret Chan, no se planea subir el alerta pandémica al nivel máximo si todo sigue como hasta ahora.
Un aumento al nivel 6 implicaría que la enfermedad se está transmitiendo rápidamente de persona a persona en más de un área, lo que podría golpear duramente a los países más pobres.
Para declarar ese nivel, la OMS debe constatar que el virus se está expandiendo entre comunidades en Europa y Asia.
“Si la situación continúa como está, la OMS no tiene planes de elevar el nivel de alerta a fase 6 en este momento”, dijo Chan en una sesión informal de la Asamblea General de Naciones Unidas.
Las estadísticas de la OMS van más lento que los reportes de los países -según los cuales habría 22 naciones con infecciones-, pero son consideradas más exactas científicamente.
Por el mundo. Gran Bretaña confirmó el lunes nueve casos nuevos del virus en el país, llevando a un total de 27 los infectados.
El Salvador reportó el domingo dos casos confirmados y Colombia corroboró la infección en una persona, después de que Costa Rica anunciara el sábado el primer caso de la cepa H1N1 en Latinoamérica fuera de territorio mexicano.
A pesar de todo, casi todas las infecciones fuera de México han sido leves.
Estados Unidos es la segunda nación más afectada por el virus, que confirmó un aumento a 286 casos en 36 estados, y ha sido el único país además de México en reportar alguna víctima mortal por la enfermedad.
El director adjunto de los Centros para Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos, Richard Besser, se mostró optimista de que la nueva influenza podría no ser más peligrosa que una clásica gripe estacional, y Washington estimó que estaría lista una vacuna para el otoño boreal.
En Europa, España se convirtió en el país con mayor cantidad de infecciones de la nueva influenza, al informar que los casos llegaron a 54.
Portugal confirmó el lunes un primer caso de la nueva cepa, dijo la ministra de Salud, Ana Jorge.
Pero, en Turquía, un hospital negó un reporte de la prensa que indicó que uno de sus pacientes habría muerto por el virus.
El temor al virus ha llevado a algunos países a no tomar ningún tipo de riesgo.
En China, decenas de mexicanos fueron puestos en observación por el temor a la enfermedad, lo que desató una protesta diplomática de México, que asegura que ese tipo de medidas son discriminatorias y no tienen justificación.
China aseguró que no se trató de una situación discriminatoria, sino de una mera cuarentena médica.
La cancillería mexicana dijo el lunes por la madrugada en un comunicado que enviará un vuelo en las próximas horas con escalas en varias ciudades chinas para repatriar a los mexicanos que quieran volver a tierra natal.
Además, 20 países vedaron las importaciones de carne porcina y de otro tipo en respuesta al virus, que ha infectado a personas y presuntamente a cerdos en una granja canadiense, pese a que la cepa no se transmite en alimentos.
Entre ellos figuran Rusia, China, Suiza, Croacia, Indonesia, Tailandia y Ecuador.
Canadá incluso amenazó a China con llevarla ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por suspender las importaciones de cerdo y productos porcinos.
Argentina, Cuba, Ecuador y Perú prohibieron vuelos desde y hacia territorio mexicano para tratar de contener una expansión del virus, lo que también despertó el enojo de la Cancillería de México.
Las medidas para evitar el contagio podrían terminar de golpear a la economía mexicana, según analistas, que ya sufre una desaceleración por la crisis de su principal socio comercial, Estados Unidos.
La afluencia de turistas europeos y estadounidenses a República Dominicana subió un 40 por ciento en los últimos días por el desvío de vuelos que tenían previsto originalmente aterrizar en México, según la asociación de hoteles de la isla. (Reuters)