Pekín.- Un devastador sismo dejó hoy unos nueve mil muertos en el suroeste de China, pero se teme que la cifra de víctimas aumente en las próximas horas cuando se obtengan los registros de todas las regiones afectadas.

Pekín.- Un devastador sismo dejó hoy unos nueve mil muertos en el suroeste de China, pero se teme que la cifra de víctimas aumente en las próximas horas cuando se obtengan los registros de todas las regiones afectadas.
En la provincia de Sichuan, la más dañada, se reportaron hasta el momento oficialmente 8.533 muertos. También resultaron afectadas las provincias de Gansu, Shaanxi y Yunnan, así como la ciudad de Jongqing, donde se confirmó la muerte de 160 personas.
Funcionarios provinciales señalan que todavía se desconoce el número correspondiente a zonas como la provincia de Wenchuan, en Sichuan, donde se ubicó el epicentro del sismo, exactamente a 95 kilómetros al noroeste de la ciudad de Chengdu, la capital provincial.
Se estima que en Wenchuan hay entre tres y cinco mil muertos y unos 10.000 heridos. El 80 por ciento de las viviendas de esta zona quedó destruido.
El terremoto, el peor que tiene lugar en China desde 1976, se produjo a las 14.28 (las 9.28 en Argentina). El Instituto Geológico de Estados Unidos fijó su magnitud en 7,8 grados en la escala de Richter, pero el instituto sismológico de Pekín elevó gradualmente la medición, hasta llegar a los 8,0 grados.
Cientos de miles de habitantes de Sichuan se encuentran incomunicados. Las lluvias dificultan las tareas de rescate y las comunicaciones telefónicas han quedado interrumpidas.
Miles de soldados, helicópteros y equipos de rescate con perros rastreadores fueron enviados a la zona, pero se calcula que recién podrían alcanzar el distrito de Wenchuan en la mañana del martes.
Xinhua informó que casi 900 escolares quedaron sepultados por el derrumbe de sólo una escuela en Duyiangian. Algunos de los niños pudieron liberarse por sí solos de los escombros, mientras otros pedían desesperadamente ayuda. Al menos cuatro de estos estudiantes murieron.
En Shifang, cientos de trabajadores quedaron sepultados tras el derrumbe de una fábrica química, como consecuencia del cual se derramaron más de 80 toneladas de amoníaco. Los 6.000 residentes de la zona debieron ser evacuados.
El sismo, que habría dejado sin hogar a decenas de miles de personas, se sintió incluso en la capital, Pekín, y en las metrópolis portuarias de Shanghai y Hong Kong, donde oscilaron los rascacielos, así como en Bangkok. En Shanghai, grandes edificios de oficinas fueron evacuados.
La ciudad olímpica sufrió una réplica de 3,9 grados en la escala Richter, en el barrio oriental de Tongzhou, siete minutos tras el terremoto de Sichuan, lo que obligó a evacuar edificios de oficinas.
También en Taiwan se vivió un maremoto de 5,1 grados, aunque desde allí se dijo que no estuvo relacionado con el temblor de Wenchuan.
El presidente Hu Jintao hizo un llamamiento a aunar esfuerzos para ayudar a las víctimas, mientras que las autoridades responsables de terremotos convocaron una reunión de crisis de 180 miembros que fueron enviados a la provincia de Sichuan. También el jefe de gobierno, Wen Jiabao, voló a la zona afectada.
Los vuelos a la capital provincial fueron suspendidos de forma provisional. En el distrito de Wenchuan se encuentra también la conocida región de crianza de pandas Woolong.
La gigantesta presa de las Tres Gargantas, en el río Jangtse, en el centro del país, no resultó afectada por el temblor, indicaron fuentes del embalse.
El peor terremoto de la historia moderna de China tuvo lugar en julio de 1976, en la nororiental ciudad de Tangshan, donde murieron unas 242.000 personas, aunque algunas estimaciones colocan la cifra de muertos por encima de ésta. (DPA)

