Escenario

"Este concierto me sirve para reírme de los prejuicios que hay sobre mi música"

El músico español Ismael Serrano presentará esta noche en El Círculo su espectáculo "20 años: hoy es siempre". "Quiero llegar a la emoción y emocionar", dijo el cantautor a Escenario

Sábado 02 de Junio de 2018

Del otro lado del teléfono Ismael Serrano se toma un momento para responder, fiel a su estilo intimista y reflexivo. "¿Cómo llegué a estos veinte años en la música?", se repregunta el cantautor español, heredero de una tradición iniciada por Joaquín Sabina, Silvio Rodríguez y Luis Eduardo Aute, algunas de las figuras que post-revolución cubana y mayo francés compusieron la banda de sonido de una generación. "Soy consciente del milagro que supone estar veinte años en la música, siendo todo tan volátil y tan inestable. He tenido la oportunidad no sólo de editar unos cuántos discos y de dar unos cuántos conciertos, sino de recorrer España y Latinoamérica, compartir escenario con gente a la que admiro y con la que he crecido", explicó el cantautor, que hoy a las 21 estará celebrando en vivo dos décadas en la música en el teatro El Círculo (Laprida 1235) .

De 1997 es "Atrapados en azul", el primer disco del madrileño que cuenta con canciones como "Papá cuéntame otra vez" o "Vértigo", renovando en los años 90 la canción popular y un género musical empeñado en encontrar en lo cotidiano cierta poesía e ideología y ponerle voz propia. Hoy, con 44 años, Ismael Serrano transitó una exitosa carrera, con 14 discos editados y colaboraciones con Serrat, Aute, Mercedes Sosa, el rapero Nach y muchos otros. En 2017 editó un CD+DVD llamado "20 años. Hoy es siempre", donde no sólo recopila sus mejores canciones, sino que hizo arreglos especiales, agregó temas inéditos y sorprendentes versiones, como "Spaghetti del rock" de Divididos. Además, la puesta en escena de esta celebración y de la gira tiene un concepto audiovisual y teatral pensado para la ocasión, donde estará Ismael Serrano compartiendo pensamientos y recuerdos con el público.

"Este show tiene bastante de teatral porque me gusta pensar que los conciertos son más que una sucesión de canciones; me gusta pensar en ellos como un relato y me gusta la charla entre canción y canción, porque creo que ayuda a contextualizar lo que canto. Todo le da un vuelo poético al recital y me divierte hacerlo de esta forma. Vamos para allá con toda la banda y haremos un repaso de mi discografía, pero cantaré también alguna canción nueva y haré nuevas versiones, que son una forma de reconocer la deuda que tengo con artistas y canciones que de alguna manera me han marcado y todo eso se puede ver en este concierto", detalló el artista.

En esta especie de revisión de carrera y de vida, Serrano recordó cuando cantaba en bares y pequeños cafés, donde aprendió que la música es un diálogo y donde la comunicación va en ambas direcciones. Para este concierto adaptó esa idea al teatro, a través de un guión que le permite explicar o contar historias en torno a las canciones y establecer una conexión con el público y con aquellos comienzos en los bares, donde dijo haber aprendido todo lo que sabe y es.

   —¿Todavía hay espacio para la canción popular?

—Sí, por suerte sí. Aunque a veces se imponga casi de manera hegemónica y excluyente otro tipo de música, que tiene que ver con el hedonismo y el escapismo. Por suerte sigue habiendo espacios para aquella música donde hay un tiempo para la reflexión. Creo en la pluralidad de la música y entiendo que no toda la música tiene que ser comprometida o reflexiva. Lo malo es cuando se impone una única estética de manera excluyente y cuando la música es tratada como objeto de consumo. Pero por suerte hay un público que demanda otro tipo de sensibilidad y no me siento solo en ese sentido. Hay gente muy joven recogiendo ese testimonio y siguiendo con la tradición de la trova y de muchos otros géneros que tienen mucho que decir.

   —¿Qué música o qué nuevos cantautores conocés o escuchás?

—Escucho en la medida en la que puedo a voces como la de María Rozalén, que es una cantautora española maravillosa, que está teniendo un tremendo éxito en España. También a Marwan o Andrés Suárez en España, donde existe una tradición de jóvenes cantautores y que están demostrando que hay un público joven que se acerca a este género. Y tengo una hija de cuatro años, escucho desde Pica Pica a cantautores de toda la vida.

   —¿Tuviste que hacer un ejercicio de memoria a la hora de armar este show?

—Claro, este concierto me sirve también para revisarme a mí mismo, para reírme de mí mismo, para reírme de los prejuicios que hay en torno a mi música o hacia lo que representamos los cantautores. Hice un repaso de muchas cosas vividas en este oficio. Ese empeño por ser permeable ha permitido que lleguen a mí desde otras influencias musicales hasta otras maneras de pensar la música y de pensarme a mí mismo; sobre todo para reírme de mí mismo y no tomarme tan en serio, porque a veces me pongo espeso y solemne.

   —¿A quienes rendís homenaje en este show?

—Rindo homenaje a autores que me han marcado, como Sabina, Aute, como Silvio (Rodríguez). Rindo homenaje también a la música que me conectó con Latinoamérica; canto una canción que he escuchado desde siempre en la voz de Mercedes Sosa, quizá cantar con ella fue uno de los momentos más emocionantes de mi carrera. Canto también una canción de Divididos, me encontré con ella en estos viajes y de una manera muy especial: escuché cómo la tocaban en un bar y me emocioné a tal punto que dije "esta canción la tengo que hacer". Es una forma de rendir homenaje a esa música que me acompaña y en este show le damos la rotundidad y la épica que merece un aniversario. Quiero llegar a la emoción y emocionar y eso está en la dinámica de las canciones, porque se trata de darle emotividad al arreglo, hay canciones que empiezan con voz y guitarra y luego se abren en los estribillos.

   —¿Qué conocés o qué recuerdos tenés de Rosario?

—Fue justamente en Rosario donde escuché la canción de Divididos "Spaghetti del rock". Estaba paseando después de una cena y en un bar estaban haciendo una versión muy festiva, todo el mundo estaba cantando la voz en grito, celebrando algo y se me contagió ese entusiasmo. Además he estado allí varias veces y la gente y los conciertos siempre han sido muy emocionantes.

   —¿Cuánto de tu lugar de origen influenció en tu música?

   —Me crié en un barrio del sur de Madrid que se llama Vallecas, es un barrio de trabajadores, un barrio humilde, donde el ambiente era familiar, mis vecinos eran mi familia y había mucho contacto con la calle. Un barrio con mucha conciencia social, con mucha tradición de lucha, con asociaciones de vecinos que luchaban para que llegara el autobús hasta sus casas o para que tuvieran el tendido eléctrico. Un barrio obrero con mucho compromiso social y claro que todo ese entorno ha determinado mi mirada, el cantar desde el "nosotros", desde los anhelos colectivos. Tengo mucho del barrio donde me crié y sigue siendo un barrio muy especial al día de hoy.

   —¿Qué tan importantes son los bares para los músicos?

—Los bares son una gran escuela, la mejor forma de aproximarse por primera vez al público y fundamentalmente empezar a tener fe en uno mismo. Les diría a los jóvenes músicos que se conecten con el público, que salgan a la calle a tocar, que crean en lo que hacen. Hay que atender a los dictados del alma y hacer lo que le dicta a uno la propia conciencia, no hacer concesiones porque no suelen llegar a ningún buen puerto, porque luego hay que defender el trabajo que uno hace. Hay que resistir y tratar de aprender musicalmente y no perder la curiosidad.

   —¿Qué relación tenés con Internet y lo que aporta a la difusión musical?

— Pude nutrirme de la música de Brasil, del tropicalismo, de cantautores africanos. Mi generación ha crecido en esa era de la información pero no era tan notable como ahora, cuando es tal el caudal de información que ya es ruido. Lo que sí ha cambiado es la difusión, mis primeros discos se editaban en casete y CD, y quizás Internet me hubiera permitido llegar a otros lugares de otra manera, pero no soy tan ajeno a ese fenómeno. La primera vez que fui a Colombia, a Puerto Rico y Costa Rica mis discos no existían, no se editaban y llegamos a pulmón y encontramos un público que sabía mis canciones y eso lo permitía probablemente Internet.

—¿A qué hace referencia el título del disco y de la gira?

—El título hace referencia a un verso de Antonio Machado que dice "hoy es siempre todavía". Que viene a decir que al igual que cuando comencé, me sigue moviendo la misma ilusión y la misma emoción a la hora de subirme al escenario. Sigo sintiendo los mismos nervios, la misma pasión por la música, que sigue siendo esa terapia que me salva del naufragio, que me ayuda a enfrentar mis miedos y mis incertidumbres. "Hoy es siempre" rescata que si bien muchas cosas han cambiado en uno hay cosas que no, como la ilusión y ciertos principios éticos e ideológicos que siguen acompañándome y que siguen estando presente en mis canciones.

   —¿Qué canciones no pueden faltar en este show?

—"Papá cuéntame otra vez", que es la primera canción de mi primer disco, y que tal vez sea la canción por la que mucha gente me conoció. "Vértigo", de ese primer disco que habla de mis inquietudes recurrentes, la fugacidad de las cosas y el olvido. "Ahora que te encuentro" de mi último disco, que retrata bastante bien mi estado de ánimo, mi forma de componer, mis interrogantes y demás ? hay unas cuantas canciones?

La lupa sobre España y Argentina
Ismael Serrano últimamente reparte su vida cotidiana entre España y Argentina, por lo cual tiene la lupa puesta sobre ambas márgenes del océano Atlántico. "Existen unos cuantos paralelismos entre España y Argentina, en tanto en cuanto a menudo el discurso del gobierno se aleja de la realidad cotidiana del ciudadano", dice el cantautor, y añade: "Ocurre en España cuando se hacen discursos triunfalistas, vienen a decir que la crisis ha sido superada pero se ve cómo los pensionistas, los jubilados están en la calle porque han perdido poder adquisitivo, o ves a los jóvenes viviendo en la precarización absoluta en sus salarios y en sus trabajos. Y ocurre lo mismo en Latinoamérica con ciertos discursos triunfalistas que luego no tienen un reflejo en la ciudadanía, que sus necesidades no obtienen las respuestas adecuadas. Es un fenómeno global que por desgracia genera un fuerte desafecto entre los ciudadanos y los gobiernos, a los que ven como una élite alejada de la realidad. Tengo una canción que escribí en el 2001, que dice "Hoy Boca gana, una mujer que me recuerda a ti hace las maletas, y el FMI te desnuda en el peor invierno" y parece mentira podríamos aplicarla a lo que aparentemente ocurre".
   En relación a las políticas públicas españolas destinadas al desarrollo de los artistas, Serrano señala convencido de que "en España el desamparo es absoluto, no hay una política cultural que brinde amparo, sobre todo pensando en esas nuevas generaciones que lo tienen muy difícil para dedicarse a esto y para dar a conocer su trabajo. No, no se fomenta y no está dentro de las prioridades del gobierno. En España no se plantea la cultura como ese patrimonio que hay que cuidar y salvar, no solo la música, el cine no tiene nada para decir desde hace tiempo y es un fenómeno que viene ocurriendo en muchos sitios. A la cultura y a sus embajadores no se los ve como un aliado para poner en valor lo que supone la idiosincrasia de un país".

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