Escenario

"A oscuras" y "Plaza París", entre los estrenos de la semana

Comentario de Escenario sobre dos dramas que renovaron la cartelera en la pantalla grande.

Sábado 12 de Enero de 2019

"A oscuras", buscando una salida

Calificación: ***. Intérpretes: Esther Goris, Guadalupe Docampo, Alberto Ajaka, Arturo Bonín, Francisco Bass. Dirección: Victoria Chaya Miranda. Género: Drama. Sala: Showcase.

La soledad desespera y si es en la noche porteña aún más. Victoria Chaya Miranda pinta una historia coral para retratar el desamor, la cosificación de la mujer y el destrato de una sociedad que sólo busca el éxito, tomando como eje a protagonistas del mundo del espectáculo. Lola (Esther Goris) es una actriz que supo ser famosa pero que ahora apenas suma un puñado de localidades en un bar de mala muerte. Su refugio son el alcohol y las pastillas, y la generosidad de algún viejo fan. Ana (Guadalupe Docampo) es una bailarina devenida en striper, que cae en la prostitución para complacer a Víctor (Alberto Ajaka), un tipo que dice amarla pero la exprime y la maltrata. Lucio (Francisco Bass) está al frente de un boliche de onda, se codea con actrices de la tele, pero no puede escapar de su desamor hacia su madre y de los excesos con la cocaína. En ese contexto aparece el taxista Mario (Arturo Bonín), quien será una suerte de válvula de escape en busca de darle a la trama un haz de luz en medio de tanta oscuridad. Con buenas actuaciones, la película sortea la tentación de caer en lugares comunes y apuesta a liberar a los personajes de su prisión.

Por Pedro Squillaci


"Plaza París", entre dos mundos

Calificación: ***. Intérpretes: Grace Passô, Joana de Verona, Marco Antonio Caponi, Alex Brasil, Babu Santana, Taiana Bastos y Daniel Braga. Dirección: Lúcia Murat. Género: Drama. Sala: Cines del Centro.

Mezcla de thriller psicológico, denuncia social y drama, la directora brasileña Lúcia Murat vuelve en “Plaza París” sobre el tema de la violencia, un tema que desarrolló en trabajos anteriores. A diferencia de “Casi hermanos”, premiada en el Festival de Mar del Plata de 2005, o “Memorias cruzadas” en las que se refirió a la violencia política, en este caso ofrece un contraste en dos mundos opuestos a través de la historia de Gloria y Camila.

   Gloria trabaja como ascensorista en la Universidad, es de raza negra, pobre, vive en una favela de Río de Janeiro, tiene una adolescencia de abuso y un hermano narcotraficante en la cárcel. Camila viene de un mundo de privilegios y además es su psicóloga.

La relación entre paciente y profesional comienza a complicarse cuando Gloria desafía a su terapeuta a tomar simbólicamente su lugar para entender su drama en profundidad.

En la segunda mitad del filme, el miedo y la paranoia invaden a Camila y a la película y el suspenso bien dosificado hasta ese momento se desborda sin que por eso la historia pierda interés hasta el final.

Por Rodolfo Bella

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});